web analytics
jueves , 23 noviembre 2017
Inicio » Suplemento Deportivo » La Copa Pilsener se añeja

La Copa Pilsener se añeja

Santiago Leiva
@Santileij

La Copa Pilsener 2017 ha terminado, pero Rudis Gallo tiene un arduo trabajo por delante: tendrá que revisar sus apuntes, sacar conclusiones, restar, sumar y trabajar desde ya para borrar las dudas y el saldo rojo en que ha caído la Azul playera.
Si en sí la Copa Pilsener es un torneo esquivo para las vitrinas salvadoreñas, hoy más que nunca conquistarla se volvió una posibilidad remota. Los guerreros de playa esta vez quedaron a deber, no alcanzaron los goles del “Tin” Ruiz, la garra de Élmer Robles, la solides de Heber Ramos, ni las atajadas de Eliodoro Portillo.
Se ha cerrado un ciclo y brota uno nuevo, pero necesitará tiempo para madurar. Los nuevos rostros ofrecen talento, pero están párvulos y eso quedó retratado en las arenas de la Costa del Sol.
Un solo partido ganó la Azul playera y lo hizo con plegarias: derrotó 3-2 a Panamá y fue la única celebración que obsequió. Ante Ecuador, que en teoría y en la práctica era el rival más débil del certamen, los playeros cayeron 3-4 y, frente a Tahití, ofreció un rosario de penas y terminó recibiendo una paliza de escándalo.
El 5-10 de Tahití sobre El Salvador rompe cualquier marcador registrado por la Azul en suelo cuscatleco. Acá se ha perdido contra grandes potencias como Portugal, Suiza y Brasil, y se le ha ganado a España y Argentina, pero no con números tan desiguales.

Fue Tahití quien desnudó claramente las debilidades de los guerreros de playa, pero lo cierto es que perder las dos últimas eliminatorias para la Copa del Mundo eran visos del bajón que se atraviesa.
Al terminar la Copa Pilserner 2017, el representativo cuscatleco acabó como el equipo más goleado: recibió 16 anotaciones, lo que habla mal de su zona baja; pero arriba la cosecha tampoco fue próspera, ya que únicamente anotó 11 goles.
Salvo en la edición de 2014, que también se ubicó tercero y que tuvo a Suiza y Brasil como invitados, El Salvador nunca había tenido más goles en contra que a favor. En aquella ocasión, no obstante, la diferencia fue mínima. Recibió 14 y anotó 13. El año pasado, los pupilos de Gallo consiguieron 14 goles y solo recibieron nueve.
Empero, no es la usencia de gol y los tantos recibidos los que preocupan; sino, más bien, el funcionamiento como equipo y la ausencia de protagonismo para cubrir a jugadores como Frank Velázquez, Tomás Hernández y Wilber Zavala, quienes dejaron huellas.

A %d blogueros les gusta esto: