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martes , 21 noviembre 2017
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Japón le apuesta a la Seguridad humana,  reducción de riesgos y desarrollo local
La Base de Policía Comunitaria se ubica en un parque central de un municipio, es un concepto de seguridad basado en la policía de Japón. Foto Diario Co Latino

Japón le apuesta a la Seguridad humana, reducción de riesgos y desarrollo local

Patricia Meza
@pmeza1

Japón, cure el país del sol naciente, de cultura milenaria y de avances tecnológicos, coopera con El Salvador en la consolidación de un nuevo modelo de desarrollo local, en el que se busca que mejoran las condiciones de vida de los pobladores de las zonas más vulnerables del país, y con ello procurar una vida digna.

Esto se concretiza con la ayuda que Japón da al país y esto se refleja en tres grandes proyectos, que se convierten a su vez en sus principales apuestas. Estos son: el Proyecto de Asistencia Financiera no reembolsable para proyectos comunitarios de Seguridad Humana (APC) y el trabajo de los voluntarios japoneses; el  Proyecto de Reducción de riesgos ante desastres naturales y los Proyectos de Desarrollo en zona oriental.

La historia de la cooperación de Japón con El Salvador se remonta a la firma de un convenio en 1968, cuando llegaron al país los primeros voluntarios, y desde entonces se ha fortalecido la cooperación mediante la inversión económica y capacitación técnica, que ha sido adaptada a las necesidades de los salvadoreños que reciben transferencia tecnológica e inversión.

En el tema específico  de la seguridad, que es uno de los problemas que aqueja a la sociedad salvadoreña,  se trata de instaurar la filosofía de la policía comunitaria, que en Japón ha dado muy buenos resultados, disminuyendo las tasas de violencia y crímenes.

El modelo a seguir es fortalecer la creación de casetas comunitarias donde los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) puedan tener un contacto más directo con las necesidades de la población.

En Japón estas casetas comunitarias se llaman Koban, que son lugares de vigilancia colocados en los distritos de ciudades  y localidades, en donde los agentes orientan, resuelven disputas entre vecinos, patrullan el vecindario y responden a emergencias locales manteniendo un contacto estrecho con los pobladores.

Este programa incluye casetas residenciales de policía en áreas rurales, teniendo como prioridad el relacionarse con los habitantes del lugar; visitan casa por casa, los negocios, las escuelas y además comparte y reciben sugerencias.

Japón también tiene otros proyectos en las zona central, occidental y oriental del país, referidos a temas de reducción de riesgo ante desastres naturales y proyectos de desarrollo.

En el tema de las APCS  y los voluntarios japoneses, tiene a la base la asistencia financiera no reembolsable para proyectos comunitarios de Seguridad Humana (APC) que es un esquema de cooperación que le da importancia al desarrollo local. Y este se basa en la garantía de un vida digna.

Por esta razón es que la nación asiática, en la actualidad, ejecuta entre 15 y 20 proyectos en el área de la educación, salud, agua y seguridad. En el caso de los voluntarios japoneses, son regidos por el esquema de cooperación técnico que ofrece el JICA y que no es más que transferencia de conocimientos basados en el trabajo en conjunto de los capacitadores y los pobladores.

En el tema de la educación, recientemente Yasuhiro Mitsui, Consejero de la Embajada del Japón, y Galileo Hernández, Alcalde Municipal de Apastepeque, inauguraron el proyecto de “Ampliación y Mejoramiento de la Infraestructura de tres Centros Escolares en el municipio de Apastepeque”, en el departamento de San Vicente.

Un total de 338 alumnos de los Centros Educativos Caserío El Zapote, Caserío Las Ánimas y Caserío San Faustino, fueron favorecidos con mejoras de su escuela. Entre las obras realizadas se encuentran: construcción de servicios sanitarios, sistema de captación de agua y muros; reparación de aulas existentes, techos, sistema eléctrico, cocina y servicios sanitarios, entre otros.

Para la construcción de dichas obras, el Gobierno Japonés donó $99,969 dólares a través del  programa de Asistencia Financiera No Reembolsable para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana, (APCS), asimismo, se contó con el apoyo de la Alcaldía Municipal y la mano de obra por parte de la comunidad.

Según las estadísticas de la embajada de Japón, de agosto de 2014 a agosto de 2015 se han ejecutado 12 proyectos, a un monto de $10, 485, 508, distribuidos en donaciones de sillas de ruedas, equipo de laboratorio, kit de primeros auxilios, pluviómetro, equipos deportivos, pasarelas, programas educativos, culturales, entre otros.

La inversión en proyectos comunitarios, un total 361, asciende a $ 30,614,719 que se han  dividido en los siguiente rubros; Agua potable $6, 227, 240; Educación, $17, 459, 658; Salud $2, 268,631, Seguridad $289, 323 y otros $4,369,867, distribuidos en los 14 departamentos del país.

Este es un sistema de cooperación japonesa que transfiere asistencia económica en carácter de donación y de esa manera impulsa el desarrollo económico y social.

APCS apoya proyectos de infraestructura para el desarrollo local presentados por organizaciones comunitarias, gobiernos locales y organizaciones no gubernamentales (ONGs), afirman en un comunicado la Embajada de Japón.

El programa se caracteriza por proporcionar un apoyo directo y rápido para las áreas de educación, salud, agua potable y otros temas importantes para el desarrollo regional. La recepción de solicitudes de proyectos se realiza durante todo el año.

El 5 de octubre, la embajada japonesa ha programado una visita de campo a la zona occidental del país, donde se podrán observar los proyectos de APCS y la labor de los voluntarios japoneses.

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