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viernes , 17 noviembre 2017
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Indígenas guatemaltecos piden expulsar a comunidad judia

Ciudad de Guatemala/AFP

Indígenas de un pueblo del oeste de Guatemala pidieron a las autoridades locales expulsar a una comunidad de judíos ortodoxos, buy viagra quienes a su vez denuncian antisemitismo, sildenafil agresiones físicas e insultos racistas.

“La población está esperando un mes y medio para que ellos se retiren del municipio. Es la población que da el dictamen”, dijo al diario Prensa Libre Rodolfo López, alcalde de San Juan La Laguna, un pintoresco municipio a la orilla del paradisíaco Lago de Atitlán, unos 220 km al oeste de la capital guatemalteca.

López además afirmó que pidió un listado de todos los miembros de la comunidad para “saber si están registrados legalmente en el país”.

En Guatemala existe la libertad de culto y los católicos son casi el 70% de los 15 millones de habitantes y los judíos son una minoría que no pasa de unos 200 miembros.

En tanto, el guatemalteco Misael Santos, converso al judaísmo porque su abuela fue judía, precisó al mismo rotativo que la comunidad es de 10 familias con 32 personas en total (13 son extranjeros) que se han ido integrando en los últimos seis años.

Aseguró que desde hace seis meses son objeto de insultos verbales y racistas, pero en los últimos días llegaron las agresiones físicas por parte de un grupo de pobladores que les exige que se marchen.

El religioso comentó que el rechazo se debe a la falta de información, pues al “vernos con nuestra vestimenta tradicional, que es negra, por devoción y humildad, por las calles, quizá causa temor”, pero también considera que hay personas que están dirigiendo el rechazo hacia ellos.

“Tiraron unas hojas fotocopiadas debajo de las puertas, con mala información” y en una página de internet “subieron fotos de Hitler y decían que nos metieran a hornos de cremación”, lamentó.

En internet “pedían que nos sacaran del pueblo porque decían que secuestrábamos niños, y encendieron más el fuego al decir que el pueblo iba a ser invadido por judíos”.

Después de esa publicación “empezaron a tirar piedras en las casas donde alquila el resto de nosotros; quebraron vidrios (…), incluso nos han gritado: ¡Ustedes mataron a Jesús! Y está claro que no es así”, agregó Santos.

“Ser judío no tiene nada de malo porque es como cuando viene un pastor cristiano a formar una iglesia, o pasa un testigo de Jehová enseñando su doctrina. Nosotros solo ejercemos nuestra libertad de credo”, consideró.

“Si no hay solución, nos iríamos”, puntualizó.

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