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Jueves , 21 Septiembre 2017
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“Estamos seguros y tenemos la convicción  que no hay futuro en la violencia”: viejo Lin

“Estamos seguros y tenemos la convicción que no hay futuro en la violencia”: viejo Lin

@joakinSalazar

Carlos Ernesto Mojica, order troche líder y vocero de la Pandilla 18, pills conocido como “el viejo Lin”, prescription   expresó su total acuerdo a que se desarrolle  un proceso de pacificación en el país, con el fin de evitar que la violencia siga afectando a los salvadoreños.

Mojica, quien habló ayer con algunos medios de comunicación, aseguró que las condiciones para generar un proceso de pacificación, entre grupos delictivos, “están maduras”,  dado que existe la disposición de  hacerlo por parte de los diferentes actores, como iglesias, organizaciones sociales y políticas.

“Nosotros continuamos respetando los acuerdos que se llevaron a cabo con las demás pandillas, desde un principio nosotros no vimos esto como algo temporal,  estamos seguros y tenemos la convicción que no hay futuro en la violencia,  hemos visto las manifestaciones de las iglesia  y entidades que han expresado públicamente su interés en  aportar para poder lograr la pacificación”, acotó el líder de la pandilla 18.

Para Mojica, el “Viejo Lin”, todo proceso de pacificación tiene la validez suficiente para poder ser partícipe del mismo, es decir, el proceso de pacificación impulsado por el gobierno hace algunas semanas con la iglesia católica, el PNUD, Funde y otras organizaciones; o el proceso de diálogo que mantienen desde 2012.

 “La situación es que cualquier proceso encaminado a lograr la tan anhelada paz,  que nuestro pueblo  está clamando, vale la pena darle la oportunidad”, reiteró Mojica.

“Hemos tenido un problema de exclusión en este país, por lo mismo de las políticas de la Mano Dura, solo llevó al incremento de las pandillas y de la violencia, eso no funciona. La discriminación en nuestro país está prohibida, según el artículo tres de nuestra Constitución”, explicó el líder de la pandilla 18.

El “Viejo Lin”,  considera que la solución de  la problemática de  pandillas, es la inclusión, las oportunidades de estudio y de trabajo.  “ Al no ser inclusivos, generaciones de jóvenes, se están perdiendo por la violencia”.

El líder recluido en el penal de Cojutepeque aseguró que el próximo gobierno tiene que poner en agenda una política y el trabajo con los jóvenes, eso puede garantizar “estabilidad en el país”.

Además de apostarle al proceso de pacificación y descartar la negociación, por estar conscientes que no es posible, el líder de la pandilla 18, ala de los “Sureños”, dejó claro que este sector de la pandilla no está ordenando atentados en contra de agentes de la PNC, elementos del ejército, seguridad o empleados del sistema penal.

“El Viejo Lin”, aseguró que no hay “lineamientos  para confrontar a la seguridad pública, por el contrario han hecho  énfasis en evitar la confrontación”.

Sin embargo, las actuales autoridades del Ministerio de Justicia y Seguridad, y la PNC, sostienen que este grupo está atentando y es una orden por “venganza”.

Hasta la fecha se contabilizan cerca de 70 atentados en contra de agentes, en zonas como Zacatecoluca, Colón, San Salvador, Quezaltepeque y el más reciente en Santa Cruz Michapa, Cuscatlán.

Un comentario

  1. La desconfianza del discurso político tradicional esta cuestionado por el ciudadano común y corriente; a los políticos hay que entenderles lo contrario a lo que prometen, especialmente aquellos de partidos derechistas; entonces como le vamos a creer a un “criminal palabrero” su discurso cuando la realidad muestra todo lo contrario?. Asesinatos selectivos y masacres colectivas, “valevergismo” y amedrentamiento pandillero, extorsiones y amenazas, consumo y tráfico de drogas, utilización de armas de grueso calibre, control de territorios eliminando físicamente a “desconocidos” aunque estos no tengan nada que ver con pandillas, como en el tiempo de la guerra, donde la PN, GN, PH, el ejército y los paramilitares asesinaban y desaparecían personas con cédula “desconocidas” de otras zonas del país; expansión de pandillas a zonas rurales, desalojo y expulsión de familias campesinas a otras regiones, acecho a las escuelas públicas y reclutamiento coercitivo de jóvenes, ocupación de propiedad privada -casas “detroyer”-. Se esta viendo un incremento de asesinatos y un auge de la criminalidad que la derecha ocupa en sus medios para deslegitimar al Gobierno del FMLN; y el Viejo Lin se nos presenta cínicamente como un “Dalai Lama” y un mensajero de la Paz. Entonces quien asesina a quién en este país? Creo que el viejo Lin y su plana mayor de delincuentes la están viendo “negra” cuando el Gobierno actual respetuoso de los Derechos Humanos y escuchando los clamores de la población trabajadora los enviará a las cárceles de máxima seguridad -cuando decenas de salvadoreños deshumanizados piden a gritos que se violen esos derechos y se regrese a tiempos pasados de intolerancia política- (leer: “envía tus comentarios al DDH y LPG). Hay cierta tendencia de la delincuencia de “tomar por asalto” banderas de izquierda. Lo cierto es que las maras no tienen agenda política reivindicativa, tampoco son huestes estilo “Robin Hood”, no representan a la sociedad salvadoreña que clama cambios, justicia social y redistribución de la riquezas del país, por tanto darles status de beligerancia es un desatino. Esa beligerancia se la ganó el pueblo salvadoreño con la lucha de sus organizaciones de masas que fueron aniquiladas y con la lucha unitaria del FMLN histórico hasta la firma de los Acuerdos de Paz con un costo de 80 mil muertos y 12 desaparecidos. Le toca hoy al FMLN del Siglo XXI profundizar y agilizar las reformas sociales por las que murió parte del Pueblo, que permitan la urgente inclusión de todos los salvadoreño marginados o no por los grupos económicamente poderosos del país, pero para ello se necesita tener control del Poder Judicial y control de la Asamblea Legislativa. En el pueblo trabajador esta la solución y en la izquierda oficial el deber de pagar una deuda moral hacia con su pueblo, incluidas las pandillas.

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