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sábado , 16 diciembre 2017
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España sin parlamento tras fracaso de negociaciones para formar gobierno

España sin parlamento tras fracaso de negociaciones para formar gobierno

Madrid/PL/AFP

El rey Felipe VI ordenó hoy la disolución de las Cortes Generales (parlamento bicameral) y la convocatoria a elecciones generales para el 26 de junio, for sale tras el fracaso de las negociaciones para conformar gobierno en España.

El monarca firmó este martes el decreto que da por finalizada la legislatura más efímera de la democracia española, cure tras la ineptitud de los partidos políticos para pactar un ejecutivo en los cuatro meses transcurridos desde los comicios del 20 de diciembre.

Se trata de la primera vez que los ciudadanos son llamados por segunda ocasión a las urnas, capsule debido a la falta de acuerdo entre las agrupaciones con representación parlamentaria para investir un presidente del Gobierno.

El presidente del Congreso de los Diputados, Patxi López, acudió al Palacio de la Zarzuela para refrendar el decreto de disolución de las dos cámaras y de convocatoria de nuevos comicios, cuya publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) se concretará en las próximas horas.

La disposición rubricada por el también jefe del Estado establece que las nuevas Cortes (Congreso y Senado) se constituirán el 19 de julio.

Con su publicación en el BOE, quedan fijados los plazos para esa cita electoral, que se celebrará, tal y como estipula la normativa, 54 días después.

Además, a partir de ese momento se podrá empezar a pedir el voto por correo; el 13 de mayo es la fecha límite para que los partidos que decidan presentarse en coalición lo comuniquen; y el 23 es el último día para presentar candidaturas.

La campaña electoral arrancará en la medianoche del 10 de junio, el 20 de ese mes será el último día en que se podrán publicar encuestas electorales, el 24 concluirá la campaña y el 25 tendrá lugar la denominada jornada de reflexión.

La gran incógnita de las nuevas elecciones es si los resultados arrojarán o no un escenario lo suficientemente diferente al del 20 de diciembre, como para que los políticos puedan desatascar esta vez lo que fueron incapaces de acordar en poco más de cuatro meses.

Según la mayoría de las encuestas, la parálisis institucional no acabará con la nueva cita con las urnas, al pronosticar una fragmentación de votos similar a la de los anteriores comicios, cuando ningún partido consiguió la mayoría necesaria para formar gobierno.

Esos sondeos vuelven a colocar al conservador Partido Popular (PP) -del presidente del Gobierno en funciones Mariano Rajoy- como fuerza más votada, aunque sin los escaños suficientes para mantenerse en el poder.

Como novedad, las propias pesquisas apuntan a un salto de la izquierda si, como todo indica, Podemos, Izquierda Unida y otras agrupaciones de esa inclinación ideológica se presentan en una sola plataforma electoral a las venideras elecciones.

De materializarse, un pacto entre esas organizaciones tiene en su mano la posibilidad de frustrar la conformación de una mayoría de derecha y relegar a un tercer puesto al Partido Socialista Obrero Español, vaticinaron esos estudios recientes.

Para llegar a esa conclusión parten de lo conflictivas que son hoy en día las relaciones del PP con los partidos conservadores del nacionalismo catalán y vasco y la propia naturaleza de Ciudadanos, que hace del todo incompatible su proyecto político con el de cualquier concepción plurinacional del Estado español.

Un hecho inédito

Así culmina la legislatura más corta desde la restauración de la democracia en 1977, tras casi cuatro décadas de dictadura del general Francisco Franco (1939-1975), y la única culminada sin haber formado gobierno, un hecho poco usual también en el resto de Europa.

“Es la primera vez que se produce este hecho en la época democrática, porque no hemos sabido cumplir el mandato ciudadano de llegar a un acuerdo de mayoría suficiente para formar un gobierno”, lamentó el presidente del Congreso, Patxi López, en una breve comparecencia.

“Espero que todos hayamos aprendido la lección”, añadió.

Las elecciones del 20 de diciembre parecían llamadas a iniciar un nuevo período político en España: la crisis, la austeridad y los escándalos de corrupción llevaron a los ciudadanos a dar la espalda a los dos grandes partidos que se habían repartido históricamente el poder.

El Partido Popular (PP, conservador) del jefe de gobierno desde 2011, Mariano Rajoy, ganó los comicios, pero pasando de 186 escaños a 123. Su gran rival, el Partido Socialista (PSOE), obtuvo el peor resultado de su historia con 90 diputados, contra 110 en 2011.

Justo detrás suyo emergieron dos nuevas formaciones: Podemos, de izquierda radical, que obtuvo 65 diputados junto a varios aliados, y Ciudadanos (centroderecha), que logró 40 escaños.

Por primera vez en la historia reciente del país era necesaria una coalición de gobierno, pero los partidos no supieron negociarla. Sin apoyo de ningún otro partido, Rajoy rechazó el encargo del rey Felipe VI de intentar formar un ejecutivo.

El PSOE, que recibió el testigo tras la renuncia de Rajoy, lo intentó pero fracasó. Su líder, Pedro Sánchez, consiguió un acuerdo insuficiente con el centroderechista Ciudadanos en el que no pudieron incluir a Podemos.

Un mal menor para Rajoy

Así pues, España seguirá dirigida por el gobierno interino de Mariano Rajoy, que sólo puede gestionar los asuntos cotidianos y no está autorizado a emprender ninguna reforma.

Los españoles no parecen satisfechos con este bloqueo: seis de cada diez (61,2%) consideran que la situación política del país es “mala o muy mala”, según una encuesta publicada este martes por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), dependiente del gobierno.

Pero los sondeos no predicen grandes cambios en las preferencias de los electores. El Partido Popular, con un electorado muy fiel, podría beneficiarse de una baja participación e incluso recuperar alguno de los votos que fueron para Ciudadanos.

Mientras tanto, en la izquierda, Podemos está negociando una coalición con Izquierda Unida (IU, partido histórico que obtuvo apenas casi un millón de votos en diciembre) para pasar por delante del PSOE.

“Se ha evitado un mal mayor”, celebró este domingo Mariano Rajoy en una entrevista en el diario conservador La Razón, alegrándose de que las izquierdas no hayan llegado al poder y recordando los problemas del gobierno griego de Syriza, aliado de Podemos.

La estrategia de los conservadores pasa por “sacar pecho” de su gestión económica, con el país creciendo por encima del 3%, pero ésta se puede ver mermada por las críticas que llegan desde Bruselas por el incumplimiento sistemático de sus objetivos de déficit.

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