Archivo     |   Búsqueda    |   DiarioCoLatino FB    |  DiarioCoLatino Twitter

DiarioCoLatino.com
El Salvador, Jueves 28 de Agosto de 2014
Última actualización : 6/21:20 h.

Jueves, 08 de Noviembre de 2012 / 08:13 h

María Isabel Rodríguez, toda una vida entregada a la salud

  Versión para Imprimir

María Isabel Rodríguez con su maestro Rosenblueth. Foto Diario Co Latino/Cortesía.



Francisco Elías Valencia
Gabriela Castellón
Redacción Diario Co Latino

En esta parte de la entrevista, la ministra destaca los que considera los dos proyectos más importantes.  Uno es el proyecto en el que trabajo por diez años, es enseñarles a los salubristas de América Latina el manejo de las relaciones internacionales; de las políticas que están detrás de los financiamientos, de las negociaciones de los proyectos. El otro es la reforma de salud en marcha en El Salvador, un proyecto del Gobierno del Cambio que, por falta de dinero no se dejará desarrollado en todo el país.
Aprovechamos también para hacer una corrección, pues en nuestra edición de ayer, en la primera parte de la entrevista, publicamos que la ministra recibiría ayer, en Perú, su noveno doctorado honoris causa, cuando lo correcto es en Uruguay.

-¿No se volvió a enamorar?
No. Me enamoré de la carrera. Nomás vine, me enamoré de lo que estaba haciendo.

-¿Pero ningún hombre, en esos viajes, usted dijo, ah, este podría ser mi próximo esposo?
No. Fíjese que tuve una experiencia muy interesante. Yo, los años que estuve casada y fui funcionaria de la OPS, creo que sufrí bastante; en el sentido de que me daba mucha pena la vida que hacía, una vida muy activa, de viajes constantes y dejar a mi esposo, que ya él, como le digo, estaba en período de retiro, fue para mí un poco duro. Me dolió mucho cuando él murió y sentí mucho la falta de él, porque ya me había acostumbrado. Pero, al mismo tiempo, no es que fuera una liberación, pero fue como la excusa para entregarme totalmente al trabajo y, a partir de allí, hice una vida muy libre, en el sentido de que ya no tenía lazos que me ataran a ningún lugar y podía irme a trabajar a cualquier parte del mundo, sin ninguna limitación.

-Usted me dijo que eran 15 años de noviazgo, pero a distancia. Cualquiera diría que eso no pudo haber ocurrido en el siglo pasado; sí, hoy, por la internet. ¿Cómo fue posible eso?
Bueno, de vez en cuando en un viaje o en una vacación nos veíamos; nos escribíamos, una correspondencia nutridísima, nos escribíamos permanentemente.

-¿Guarda cartas de esa época?
Quemé todos mis documentos en República Dominicana, cuando estuve allá, yo había viajado con todas mis cartas.

-¿Y las quemó también?
Todas, todas, de todo tipo.

-¿Por qué las cartas?
No sé el porqué.

-¿Nunca se preguntó, después, por qué las quemé? ¿No se arrepiente de haberlas quemado?
Quemé cantidad de documentos, políticos, y allí se fueron otros.

-Ah, o sea que fue circunstancial, sin darse cuenta; ¿o sí?
Pues sí. Es que ya era mucho andar la carga de materiales. Cuando yo me fui, y fíjese qué cosa interesante, a mi madre, en principio, no le gustaba para nada ese noviazgo. Porque decía que la persona esta era mayor 20 años que yo, no le caía muy bien eso. Pero, luego, lo conoció y le tuvo un aprecio y un cariño muy grande. Hicieron muy buena amistad. Cuando nos íbamos para México, mi madre me dijo ‘es que eso no te lo va a perdonar tu esposo, porque quería vivir aquí, no le gusta México’.

-¿Y él era mexicano?
No, era salvadoreño, pero de origen suizo. Entonces, mi madre siempre me reclamó cuando me fui, pero cómo me iba a quedar yo aquí, después de la intervención, ¿verdad?, cosa traumática que hubo.

-¿Cuál era el nombre de su esposo?
Víctor Sutter. Él había tenido un primer matrimonio y tres hijos que han sido conmigo como que hubieran sido mis hijos, me han querido mucho.

-Le decía en un principio, ministra, que usted ha sido la primera mujer en muchas cosas. Por ejemplo, en 1999 se convirtió en la primera mujer rectora de la UES
Sí.

-¿Cómo fue ese proceso?
Yo fui la primera decana.

-Ah, ¿primera decana también?
Sí.

-Cuénteme esos dos momentos, ¿cómo se hizo, primero, decana y cómo se hace primera rectora mujer?
Bueno, fíjese que yo fui primera decana de Medicina, después de un trabajo muy intenso como profesora de la facultad, como jefe del departamento de fisiología y, después, de una asociación muy estrecha con el doctor Fabio Castillo, con quien participé activamente en la reforma de los estudios de medicina. Entonces, como que después de una vida tan activa de la educación media, aquí, fue muy fácil mi elección; como que era natural que me eligieran decana. La campaña para el decanato yo no la sentí, fue muy sencilla. Mucha gente, de otras facultades, me apoyaron, porque, tal vez… Olvidaba decirle que, durante mi vida de estudiante, yo fui más partícipe de movimientos estudiantiles, a nivel de AGEUS, de Opinión estudiantil y demás, que de la facultad de medicina. Tuve más asociada a AGEUS.

-¿Desempeñó algún cargo directivo en AGEUS?
Sí, yo creo que fui secretaria o una cosa de esas y me tocó vivir una época lindísima, como estudiante de medicina, universitaria, porque eran mayores que nosotros, pero eran nuestros líderes, gente como Reynaldo  Galindo Polh y llegó un momento en que, con la caída de Martínez, que nosotros jugamos un papel importante, como estudiantes, y la caída de Ubico, en Guatemala, nosotros tuvimos un período riquísimo de interrelación entre la GEUS y la AEU. Entonces, allá nos recibían como grandes señores, el propio Arévalo nos recibía.

-Eran importantísimos internacionalmente
Ah, sí. Es que el movimiento estudiantil en los dos países jugó un papel importantísimo, toda una base de sostén del movimiento, por parte del estudiantado. Siempre recuerdo mi primer viaje a Guatemala que, también en mi familia, fue como una ruptura, de que yo, mujer, fuera con hombres en una delegación a Guatemala y que no fuera nadie cuidándome. Ja, ja,ja.

-Ja, ja, ja. ¿Todavía la cuidaban?
Todavía me cuidaba, Je, je, je. Y resulta que, tengo un recuerdo de una persona  a quien estimé mucho, a pesar de su posición política, que fue Álvaro Magaña. Era también miembro de la GEUS. Recuerdo que le cuento, ‘mirá, Álvaro, lo que me ha pasado, no me dan permiso de ir’. ‘¿Y por qué?’, me dice, ‘ah, porque mi mamá dice que sólo hombres van, que no sé qué’. ‘Yo voy a ir a tu casa, le voy a decir que yo voy de jefe de la delegación, yo respondo y, además, te voy a conseguir a una compañera para que te acompañe y vaya con nosotros’. Entonces, fuimos todos los hombres que iban y una compañera estudiante de Química y farmacia, que fue con nosotros y ya no fui yo sola. Entonces, fueron a hablar con mi tía.

-Le tenían confianza a Álvaro Magaña
Le tuvieron confianza. Un hombre que fue un apoyo bastante bueno, cuando fue presidente del Banco Hipotecario, nos sacó de muchos apuros en la facultad de Medicina, cuando yo ya era decana. Yo pienso que el decanato de la facultad, para mí, fue como fácil de llegar, porque todo mundo me conocía en la facultad, no fue tan difícil. Incluso, unos estudiantes de Derecho, Fabito Castillo, Pino Cáceres, formaban un grupo que se llamaba El Grupo Isabelino y que me apoyaba y me quería llevar a la rectoría. Ja, ja, ja, ja.

-¿Isabelino, por su nombre?
Por mi nombre. Cuando ese grupo, ellos se hicieron mayores y todo, siguió apoyándome, querían que yo fuera rectora. Entonces, se llegaron a convertir, el grupo central, en un grupo que se llamaba  “Profundamente Isabelino”.

-Ja, ja, ja
Ja, ja, ja. Era el Fabio, el Fabito, pues, el abogado. Entonces, pienso que tuve vida política más activa con los estudiantes universitarios, en general, que con los estudiantes de la facultad de Medicina.

-¿Pero no sería porque recordaba que, una vez, hasta de la foto la había sacado?
No, no, no. Al contrario. No, porque toda mi vida la facultad fue muy… No tuve peleas internas con los estudiantes, nunca.

-En esa época tan convulsionada, empiezan a aparecer los grupos armados. ¿No le llamó la atención esa otra vida estudiantil?
No. Es que, cuando empiezan a aparecer los grupos armados, yo ya era profesional y ya estaba en otro nivel. Claro, yo sabía, cuando se empiezan a organizar y todo, yo ya era profesora de la facultad y, cuando alguien me pedía permiso, porque tenía que ir a cubrir una misión o algo, yo sabía que le daba permiso. Estábamos en el mismo laboratorio y llegaba la Ana Guadalupe Martínez y todos esos, ‘doctora, fíjese que tenemos que…’; entonces, sabíamos. Nunca creí que se iban a dar vuelta. Ja, ja, ja, ja.

-Ja, ja, ja
Era muy interesante esa época, de la transición. Pero, luego, yo me voy en el ’72, en un momento bastante álgido, pues, después de la toma de la Universidad. Y yo salí muy resentida de mucho crítico de la Universidad, que incluso, en esa convención, me llegaron muchos a juzgar porque había muchos libros en inglés. Era tan sectaria la Universidad, que yo quería participar en muchos movimientos, me llegaron a decir que yo era imperialista, porque había…

-Mucho inglés
…La Biblioteca estaba llena de libros y de revistas en inglés, y que porque había tenido, durante el decanato muchos acuerdos con universidades norteamericanas y que yo era una cuña del imperialismo. Todavía veo por allí gente que me acusó de eso; pero, bien, salimos de eso. Entonces, me voy  a la Organización y, cuando me fui, dije ‘no vuelvo a la Universidad; nunca voy a volver’. Y, claro, regreso después de 22 años; 22 años estuve fuera, ya como funcionaria de la Organización, y cómo me iba a imaginar que yo me iba a reincorporar como funcionaria de la Universidad.

-¿Nunca se imaginó que iba a ser rectora?
¡Jamás! No estuvo en mis planes nunca.

María Isabel Rodríguez, con sus compañeros en la Facultad de Medicina, en 1945. Foto Diario Co Latino/Cortesía


-¿Cuáles fueron los principales logros, cuando fue rectora?
La rectoría de la Universidad, para mí, llevó dos objetivos centrales: transformación académica y administrativa, que permitió, incluso, reconstruir la universidad, formar muchos cuadros que, tal vez, no llegaron a consolidarse en la forma que yo quería, por ese movimiento tan fuerte que yo tuve al final del año, que impidió que el préstamo del BID, que estaba destinado precisamente al desarrollo de los núcleos académicos ya consolidados, no se pudieran hacer. Pero, al inicio, yo dediqué mucho tiempo a la reconstrucción de la Universidad, en su parte física. Usted se recuerda que estaba en la calle, después de los terremotos y después de la guerra, la Universidad quedó en la calle. Entonces, hice esa negociación, que creo que fue, para mí, útil, con el Gobierno, en el sentido de ofrecerles la ciudad universitaria, como sede de la Villa deportiva de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, a cambio de que me dieran el aval para el préstamo y reconstruir la Universidad, adaptando la reconstrucción a los dormitorios y haciendo posible que eso se transformara, rápidamente y en pocas semanas, en aulas, de laboratorios. Allí tuvimos una villa deportiva, que fue lindísima. No sé si usted se acuerda.

-Sí, lo recuerdo. ¿Cómo se logra, por ejemplo, el apoyo del COES y del Indes?
Un papel bien importante de Andrés Molins. Para mí, Molins fue un tipo clave en eso. Entendió el problema, a grado tal que el préstamo, que ya ve contuvo una gran parte para el desarrollo del estadio, piscina olímpica y todo lo demás, fue dado por el Banco en el contexto del Desarrollo Universitario y no para el desarrollo deportivo; pero allí iba incorporado. Molins y Evelyn Jacir de Lovo convencieron a Flores (Expresidente de la República Francisco Flores) de que había como tres proyectos que la empresa privada había presentado para villas deportivas: apartamentos, condominios, colonia deportiva, había varios proyectos. Yo competí, con esos, para la ciudad universitaria. El Banco dio el préstamo pensando en que no era una cosa efímera, que se terminaba con la realización de los Juegos; sino que era una cosa permanente, porque iba para el desarrollo universitario a futuro.

-Independientemente del papel de Evelyn y de Molins, al final fue el Banco el que, quizá, fue más visionario, ¿verdad?
El Banco fue visionario, en ese sentido.

-Pero eso le costó que dentro de la Universidad, algunos estuvieran en contra suya
Ah, claro. Dijeron que era para vender la Universidad, para privatizarla. Habían trabajadores que, cuando terminamos la villa deportiva, iban a visitar la piscina y decían: ah, qué bonito; mirá qué lindo, lástima que eso no va a ser para ustedes, porque esto ya lo tienen vendido, decían. Ja, ja, ja.
Bueno, pero la reconstrucción de la Universidad, llevó consigo, además, todo un proyecto de desarrollo para investigación. Reorientamos un préstamo que nos dio España, para la construcción del Centro de Investigación de Desarrollo en Salud (Censalud); se construyeron los laboratorios en las facultades, incluyendo en los centros universitarios de occidente, oriente y central; y, por ejemplo, en la facultad de Ciencias Sociales y Naturales, se hicieron toda la parte del laboratorio. Entonces, que el desarrollo deportivo había llevado consigo el desarrollo académico, y creo que se crearon varios núcleos que, después, no tuvieron suficiente apoyo de la siguiente administración universitaria, como, por ejemplo, el Centro de Ciencias del Mar, el de Ciencias de la Tierra. Todas esas fueron líneas de investigación, que se crearon en apoyo al desarrollo universitario.

-Que esto del mar, serviría para el Fomilenio de hoy, que quieren…
Sí, y ahora está sirviendo. Por ejemplo, todo este estudio de las algas marinas, las toxinas, todo esto proviene de este proyecto de Ciencias del Mar. Y la gran pelea, que no permitió que utilizáramos el préstamo del BID para el desarrollo universitario al final, porque al final se opuso la comunidad universitaria, fue, precisamente, el que los propios decanos se opusieran a que creáramos núcleos de desarrollo e investigación en ciencia y tecnología. Porque ellos querían el dinero para incrementos de sueldo, dinero para crear más aulas, una concepción totalmente errada de lo que era el desarrollo universitario. Lastimosamente, la persona que me siguió no tenía idea de la concepción de desarrollo universitario y, por consiguiente, paró en mucho el desarrollo de la Universidad.

-¿Le duele eso, doctora?
Horriblemente. Horriblemente. Fue una pena no haber entendido; bueno, mucha confusión, incluso, entre los grupos universitarios de izquierda; mucho sectarismo y una falta de visión del papel de la Universidad en el desarrollo nacional.

-A lo largo de la entrevista ha mencionado sus contrataciones con organismos internacionales, sus viajes. ¿Tres factores que le llevaran a impulsarse, a desarrollarse fuera del país en estos organismos?
Uno fue casi contingencial. Yo había tenido muy buena relación con la OPS, la Organización Mundial de la Salud. A través de eso conocí muchos países, qué estaban haciendo los países. Cuando se vino la crisis esta, yo acababa de terminar el decanato, porque terminó en el 71; entonces, había empezado a recibir ofertas para ir a trabajar como consultora, como para participar en ciertos proyectos fuera. Tengo mucho respeto por la OPS, creo que es un organismo que puede jugar un papel muy importante en el desarrollo de nuestros países y, cuando me ofrecieron eso, nunca creí que iba a hacer carrera dentro de la OPS; sino que iba porque yo salí de la Universidad y me quedé sin nada, pues. Tenía que salir del país, la situación era ahogante; posiblemente mi vida estuviera, eh… Y algo tenía que hacer fuera. Vivía de mi sueldo, no tenía un centavo. Entonces, me ofrecen una posición para algo que me gustaba, inicialmente me encomendaron que fuera a ayudarles al desarrollo de la carrera de Medicina, en la ciudad de Santo Domingo. Esa fue mi primera consultoría y, luego, me habían ofrecido hacer un estudio-investigación de la distribución estudiantil, de medicina, en todo la región, todas las américas. En ese momento estaba haciendo crisis, porque se vino el incremento de la demanda por estudios de medicina. Me pusieron esos dos proyectos, pero resulta que ya no me fui a Santo Domingo, porque se tomaron la universidad. Hubo un problema serio en Santo Domingo, entonces me fui para Washington, que me habían invitado. Allí, hice ese estudio de investigación. Mi esposo, muy contento, porque le gustaba Washington. Pero allí empecé  a aplicar para un puesto en un país y yo había vivido muchos años en México, allí me formé en mi postgrado. Cuando se abrió la plaza para México, yo apliqué y la gané. Por eso me vine para México, ya como consultor en el área de desarrollo de recursos humanos, trabajando con todas las facultades de Medicina de las universidades de todo México. Allí ya desarrollé otra línea de trabajo. Estuve en México, cinco años, máximo tiempo que le permiten a uno estar en un lugar, y, de allí, me trasladaron a Venezuela, donde tuve un proyecto muy hermoso porque, a México, llegué en la época en que los países eran sedes de las llamadas “áreas” y me tocaba cubrir, además de México, Cuba, República Dominicana y Haití. Fue muy rica la experiencia. Cuba estaba desarrollando una experiencia muy linda en el campo de la educación, en salud; yo trabajé muy bien con los cubanos.

-¿Algo de su aporte en el desarrollo de la medicina en Cuba es suyo?
Bueno, colaboré, participé y aprendí mucho, también, de ellos. Hice bastante, pero me dieron bastante, también.

-Luego se va para Venezuela
Me voy para Venezuela, y allí trabajé con la región andina. Pero, estando en la región andina, viviendo en Venezuela, me ofrecieron venirme de representante de país, que ya era una posición más alta, a República Dominicana. En ese momento, yo debía haberme retirado, porque cumplí la edad para el retiro. Pero la persona que llegó con el director de la organización, me invitó para venirme a Washington. Quería que ocupara una posición importante y le dije ‘yo no puedo; yo estoy en pleno plan de firmar los papeles de retiro de la organización; yo me regreso a El Salvador’. Cuando regresaba acá, en años duros, yo tenía muchas ganas de venir, eran ochenta y tantos, ochenta y dos; entonces, le digo ‘yo no puedo’. Entonces, me dijo ‘te vienes como consultora’, de ir a ayudar en dos cosas importantes, que eran el desarrollo del personal de la organización, de la representación de ese país. Pero yo, allí se me ocurrió un proyecto que, para mí, ha sido el mejor proyecto de mi vida, que es: me di cuenta que nuestros funcionarios, nuestros salubristas no conocen, a pesar de que trabajan en los países, el mundo internacional. No conocen el manejo de las relaciones internacionales; no conocen las políticas que están detrás de los financiamientos, de las negociaciones de proyectos. Yo le planté a él, allí, por qué no trabajamos un proyecto con los salubristas, para que profundicen en qué terreno se están moviendo, en el terreno de la salud internacional, en sus relaciones, cómo se da la cooperación internacional entre países, quién mueve eso, cuáles son las determinantes. Y él se entusiasmó y me dijo ‘prepárate el proyecto’. Hicimos un proyecto bellísimo, yo trabajé 10 años en él. Muchos de los líderes, en este momento están cubriendo el continente, algunos como ministerios, otros como rectores de las universidades, decanos o, bien, como funcionarios de alto nivel en otras organizaciones internacionales. Entonces, esos son uno de los grupos de alumnos más queridos que yo tuve.

-Le traen mejores recuerdos
Sí. Y, todavía, vienen aquí a ayudarme, me los encuentro en distintos lugares en el mundo. Incluso, a muchos de ellos me los he encontrado en Europa, en Ginebra y allí están. Para mí fue un proyecto exitoso. Lastimosamente, por razones económicas, a los 10 años lo convirtieron en un  proyecto que ya no es lo que era. Allá, los muchachos vivían un año en Washington, y conocían el verdadero corazón. Conocían cómo se mueven los organismos de financiamiento, discutíamos, íbamos donde ellos, visitábamos todos los sistemas de salud, de Canadá, de Estados Unidos, igual de Cuba o de cualquier otro país. Se formaron una idea, un estudio comparativos de la salud en los países, las formas de cooperación. Esa es la gente que más me enseñó a mí y, creo, que la que más recibió de mí.

-Usted ha recibido muchos reconocimientos, pero el de la UES no fue sino hasta 2009
Así es.

-¿Por qué cree que se tardó tanto la Universidad de El Salvador en darle un reconocimiento?, antes, fue la UCA, aquí en El Salvador.
Creo que no es tan fácil darle a una persona nacional un reconocimiento; hasta me extrañé mucho, nunca lo hubiera esperado. Ja, ja, ja.

-¿Qué siente cuando le dan esos reconocimientos? Por cierto, está por recibir otro próximamente
Yo he recibido de unos de los países que yo estimo mucho… ha sido muy internacionalista, muy solidaria y muy integracionista. Los uruguayos han tenido esa característica. Realmente, me voy a rencontrar.  Cada discurso, de cada premio de esos, me sirve para hacer como una historia de cómo veo yo a los países y cuál ha sido la relación con ellos. De manera que me enseña también, cada uno de estos premios, a revisar todo lo que yo siento por los países.

-Una anécdota con Fidel Castro, durante sus viajes a Cuba, ministra
Mire, es que Fidel… yo me atreví a decírselo, pero no quisiera que se recordara así, un día le dije que era un médico frustrado.

-¿Ah, sí?
En el sentido de que él quiso ser médico. Es un hombre que hizo por la medicina todo lo que se puede imaginar y yo le recordaba de algo que contaban, y él mismo lo ratificó: cuando el bloqueo, que se fue toda la gente, los médicos profesores de la universidad y de los hospitales, y todo, y él emprendió esa lucha por formar una nueva gente. Encontraba, a los estudiantes de medicina, estudiando a altas horas de la noche y estudiando una materia que se llama bioquímica, muy dura, que reprobaban mucho los muchachos. Entonces, él para demostrarles que hasta él podía aprender las materias se iba a estudiar con ellos, para demostrarles que podía estudiar. Parece que es uno de los hechos más interesantes.

-Y, cuando usted le dijo que era un médico frustrado, ¿qué le respondió?
Se puso a reír. Ja, ja, ja.

-¿Nada más?
No. Él tenía una verdadera devoción por la medicina, que creo que le surgió en el momento en que hicieron tanta barbaridad los médicos que se fueron, que abandonaron, a  veces, a un paciente a media operación y aprovecharon para salirse, porque estaban vestidos de traje médico, y él quedó muy impactado de la falta de médicos en el momento en que se decidieron irse a Miami.

-Para finalizar, ¿qué valoración positiva y negativa hace de sus tres años de gobierno, frente al Gobierno del Cambio, como ministra?
Fíjese que yo tengo que decirle, quizás es pretensión, es producto del trabajo de todos y, sobre todo, de mucha gente comprometida que tengo adentro. Yo diría que, sin ser pretensiosa, creo que se ha hecho una gran labor. Estoy satisfecha con ello. Lástima que, sobre  todo, las condiciones económicas no permitieron dejar la cobertura que yo pensaba dejar en todo el país. Por eso, yo insisto y reitero en la necesidad de que, cualquiera que sea el gobierno que llegue, tome el proyecto que hemos iniciado, como un proyecto que realmente es muy sólido. Ya lo hicieron la gente más necesitada, la de las poblaciones de menor grado de desarrollo, de extrema pobreza, como la solución a sus problemas de salud, y que no retrocedan, no la abandonen. Es la gente la que tiene que estar apropiada de esto y no soltarlo. Pero, al cabo de tanta experiencia, en tantas partes del mundo, yo creo que encontramos el modelo adecuado para este país; por primera vez. Así es que, ojalá, todos ustedes me ayuden.
Pero, lo que olvidé decir, es que yo llegué a la rectoría, lo decía hace poco en una entrevista, porque uno de los grupos que más me apoyaron, y fueron clave en mi elección, fueron los periodistas. Usted de ha de acordar.
-Por supuesto



  Versión para Imprimir


Nacionales

8/10:00 | Estudiantes proponen el diálogo como alternativa ante los desalojos en el Centro de San Salvador

8/10:00 | Gobierno solidario con Guatemala tras terremoto

8/09:58 | José Alejandro dibujó forma de asesinato de su novia, según autoridades

8/09:58 | Tribunal de Ética Gubernamental anuncia ponentes internacionales en “Semana de la Ética”

8/09:58 | Lista convención para la proclamación pública de la fórmula presidencial del FMLN

8/09:58 | Ministro de Justicia y Seguridad participa en Asamblea de la INTERPOL

8/09:58 | Incautan droga valorada en 2.8 millones

8/09:58 | FMLN, GANA, PES, CN y CD listos para aprobar hoy Presupuesto General