Janeth Renderos, representante de la Coordinadora de Mujeres sindicalistas de El Salvador, coloca una ofrenda floral en la tumba de Febe Velásquez.
Alma Vilches
Redacción Diario Co Latino
Diferentes organizaciones llegaron esta mañana al monumento de los «mártires sindicales» en el cementerio capitalino La Bermeja, para rendir homenaje a Febe Elizabeth Velásquez, Secretaria General de la Federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS) y otros sindicalistas asesinados el 31 de octubre de 1989.
Junto a Febe fallecieron Daniel López Meléndez, Rosa Hilda Saravia, Luis Edgardo Vásquez, Ricardo Cestón, Julia Tatiana Mendoza, Vicente Melgar, Carmen Hernández y Magdalena Rosales, cuando supuestos escuadrones de la muerte explotaron una bomba en la entrada principal de FENASTRAS.
Ese mismo día, en la madrugada había sido dinamitado el local del Comité de Madres y Presos, Desaparecidos y Asesinados Políticos de El Salvadores (COMADRES) donde resultaron cinco personas heridas.
Cleotilde Tomasa Zetino, miembro de la coordinadora de la mujer sindicalista colocó con mucha nostalgia algunas flores sobre la tumba de Febe, quien es recordada por su lucha y dedicación en beneficio de los trabajadores.
«Febe es el símbolo de las mujeres sindicalistas, porque ella nunca tuvo temor, siempre empujaba para que los demás no se desanimaran y continuaran en la lucha. El dinamismo de esta mujer fue fantástico», aseguró Zetino.
Asimismo, destacó que la entonces Secretaria de FENASTRAS se caracterizó desde muy corta edad por ser una luchadora para alcanzar sus metas e ideales, ya que desde muy corta edad sufrió las consecuencias de la pobreza, sin embargo, no fue un obstáculo para su superación.
Para pagar sus estudios empezó a trabajar de costurera a los 13 años, recibiendo un pago menor al decretado oficialmente. Su gran sensibilidad humana permitió una acelerada comprensión de las políticas laborales injustas y maltrato de los capataces hacia los trabajadores.
A criterio de Zetino, uno de los principales logros es que desde hace más de 20 años, la Asamblea Legislativa decretó el 31 de octubre como el «día del sindicalista», donde se recuerda a todos aquellas personas que lucharon por los derechos y principios de los trabajadores.
«El legado que nos deja Febe es ese valor en la mujer, aunque ella también inyectaba positivismo a los hombres, por eso debemos cumplir lo que nos decía, de luchar y reclamar los derechos. El que reclama derecho obtiene esos beneficios que necesitan sus compañeros», expresó la representante sindicalista.



