Jóvenes de diferentes países de Centroamérica se concentran en las afueras del Ministerio de Medio Ambiente (MARN) para protestar por la construcción de las Represas en El Salvador.
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Aseguran que existe un nuevo intento para retomar la construcción de la represa “El Cimarrón”, por eso ayer los Jóvenes que conformar la Red de Activistas Centroamericanos se concentraron frente al Ministerio de Medio Ambiente, para exigir que se vete cualquier intento para echar a andar esta obra.
Alfredo Santamaría, activistas de Cabañas, dijo que según información recopilada por los Jóvenes, a inicios del próximo 2013 se prevé que el proyecto se presente nuevamente, con las correcciones y modificación en las observaciones que en su momento el Gobierno hizo al proyecto.
“Pueda ser que si presentan otra vez ese proyecto, aunque el Gobierno haya dicho que no van a haber represas, quién quita y se lleva acabo, por eso estamos aquí (concentrados protestando)”, advirtió Santamaría.
El mismo Presidente Funes confirmó que el Consejo Nacional de Energía sería el ente encargados de buscar nuevas alternativas para la construcción de la represa.
Sin embargo, los Jóvenes activistas consideran que este tipo de proyectos no benefician en nada a las comunidades.
“Como red hemos tenido la oportunidad de visitar algunas comunidades como Los Horcones y El Llano de la Virgen, comunidades que cuentan con tierra fértil, dónde las personas cultivan sus propios granos”, dicen, por lo que aseguran estas serían las principales afectadas, de echarse andar el proyecto.
“La construcción de la represa provocaría el desplazamiento de 520 familias de 26 comunidades”, indican en un comunicado los activistas.
“Los jóvenes no estamos de acuerdo con esos proyectos de muerte en Chalatenango; no es que nos estemos oponiendo al desarrollo, pero para nosotros no es desarrollo que desalojen familias y que contaminen el medio ambiente”, criticó Santamaría.
Mientras que Francis Delfina Bautista, activista de Honduras, leyó un comunicado en el que también piden al Ministerio de Medio Ambiente y al Gobierno “anular por completo” el proyecto de construcción de la represa.
“Estos proyectos no traen ningún beneficio a las comunidades que serán afectadas, los que saldrán beneficiados como siempre serán las grandes empresas”, advirtió la activista hondureña.



