Por Sabine Wibaux y Francesco Fontemaggi
París/AFP
El presidente francés François Hollande abogó el lunes por una mayor regulación, especialmente financiera, para enfrentar la crisis, y prometió próximas decisiones para mejorar la competitividad de Francia, al término de una reunión con los dirigentes de los principales organismos económicos internacionales.
"Si dejamos a los mercados solos, si esperamos de los mercados y solamente de ellos la resolución de la crisis, hay el temor de que la misma se perpetúe todavía por largo tiempo", dijo el presidente francés.
Hollande se comprometió asimismo a hacer anual esta cita, inédita en Francia, que reunió en la sede parisina de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) a los dirigentes de las cinco grandes organizaciones económicas internacionales.
Participaron en ella Angel Gurría (OCDE), Jim Yong Kim (Banco Mundial, BM), Christine Lagarde (Fondo Monetario Internacional FMI), Pascal Lamy (Organización Mundial de Comercio, OMC) y Guy Rider (Organización Internacional del Trabajo, OIT).
Señalando que "en otros países esa tradición existe", Hollande propuso a sus interlocutores "institucionalizar esta cita" y reunirse cada año para hacer una evaluación "de la economía mundial" y "sacar conclusiones sobre lo que hay que hacer en el plano de la política económica".
La canciller alemana Angela Merkel organiza el martes una reunión similar en Berlín, como lo hace regularmente desde hace tres años.
Ángel Gurría se congratuló por estas "discusiones muy fructíferas que nos han permitido poner la competitividad en el centro de los debates".
Por su parte, Hollande afirmó su voluntad de actuar rápidamente para reactivar la competitividad de Francia, cuya parte en el mercado mundial ha caído desde 1990 de 6,2% a 3,6%.
Hollande indicó que las medidas que serán anunciadas en los próximos días "tras el informe Gallois" sobre la competitividad "serán las del quinquenio" de su presidencia.
El gobierno francés recibirá oficialmente el 5 de noviembre un informe sobre el tema elaborado por el ex presidente de la firma aeronáutica EADS, Louis Gallois. También la OCDE publicará próximamente un informe sobre la competitividad francesa.
Hollande, que en la reunión estuvo acompañado por los ministros Laurent Fabius (Relaciones Exteriores), Pierre Moscovici (Finanzas) y Michel Sapin (Trabajo), confirmó que serán "tomadas decisiones ya en el mes de noviembre" en el marco de un "pacto" que concernirá "todos los dominios de la competitividad", incluyendo el costo del trabajo.
Se comprometió a que esa política sea aplicada con "visibilidad para los actores económicos", para que empresarios, contribuyentes o ahorristas "sepan lo que se hará" en los cinco próximos años, en nombre de la "estabilidad".
Según el jefe de Estado, "Francia se encuentra ante un triple reto": el endeudamiento, el escaso crecimiento combinado con un alto desempleo, y la competitividad.
También Pascal Lamy estimó que el vínculo entre "crecimiento, competitividad y empleo" es "el principal problema de Francia, y desde un cierto punto de Europa, en este momento".
"En los próximos cinco años el medio de crear empleos en Europa es ir a buscar el crecimiento donde está", es decir en los países emergentes, estimó el jefe de la OMC.
Francia es exhortada regularmente por la OCDE a acentuar sus reformas económicas, como también el FMI, que lo hizo a principios de octubre al presentar sus previsiones de crecimiento para el país.
El crecimiento es un objetivo esencial de la política económica de François Hollande, en un contexto de agravación de la crisis, marcada en Francia por un aumento del desempleo y por una degradación de la coyuntura.



