Oscar López
Redacción Diario Co Latino
La madrugada del pasado viernes, la comuna capitalina no solo destruyó los puestos de trabajo de centenares de vendedores informales, ya que empleados municipales aprovecharon para saquear los puestos de los vendedores.
Debido a la notificación de desalojo emitida por el concejo municipal, encabezado por el edil Norman Quijano, algunos vendedores decidieron sacar su mercancía, para evitar pérdidas, pero, otros no.
Los vendedores aseguran que el desalojo se ejecutó en algunas zonas que no estaban incluidas en la notificación, por lo que la mercadería permanecía dentro de sus puestos.
Esta situación fue aprovecha por empleados municipales, quienes aprovecharon la oportunidad para llevarse la mercadería de los vendedores informales, no como decomiso, sino para beneficio propio.
Alberto Hernández, representante de los vendedores del parque Hula-Hula, comentó: “queremos que Quijano delegue al alguien o que gestione para que nos regresen las cosas que se han llevado”.
Los vendedores coinciden en que de sus puestos fue hurtada topo tipo de mercadería, principalmente ropa, por lo que realizarán una evaluación para cuantificar el monto de lo que se perdió.
Gilbert Cáceres, director del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM), afirmó que de los puestos en los que se encontró mercadería, esta fue llevada al complejo deportivo Kathya Miranda.
Los vendedores sostienen que debido a que Quijano no les presentó alternativas dignas para su reubicación, después de que la comuna retire los escombros, estos procederán a colocar sus ventas en las calles.
Sien embargo, Cáceres agregó que para evitar que los vendedores se reinstalen en las calles desalojadas, se mantendrá un dispositivo de agentes del CAM. “Ese es uno de los esfuerzos que mantenemos las 24 horas del día”, aseguró.
“Pueden movernos o quitarnos, pero no nos van a hacer desaparecer, los vendedores somos históricos y permaneceremos hoy mañana y siempre”, aseguró Hernández.
La decisión de ubicar sus ventas en las calles, surge debido a que Norman Quijano no respetó el denominado “Plan de Ciudad”, en el que se establece que será a través de un diálogo con diferentes sectores sociales que se discutirían las posibilidades de reordenamiento.
“Él (Quijano) firmó el documento y se comprometió a darle continuidad”, aseguró el representante de los vendedores del parque Hula-Hula.



