Vanda Pignato, Primera Dama de la República y Secretaria de Inclusión Social, soñó con Ciudad Mujer como una compen-sación para las salvadoreñas, por las décadas de abandono en las que gobiernos anteriores las tuvieron sometidas.
Asimismo, con la llegada del Gobierno del Cambio, bajo la dirección del Presidente Mauricio Funes, se implementaron medidas para reconocer los derechos de las mujeres, no como limosna mal merecida, sino como obligación del Estado, que debe garantizar el bienestar a toda la ciudadanía y no sólo a quienes tienen más.
El Mandatario reconoció en junio que la violencia contra la mujer es un crimen contra la sociedad, con lo que marcó precedentes, pues previamente, ningún Presidente se molestó en visibilizar el tema, porque dentro de sus administraciones, muchos funcionarios eran agresores, verdad que no pudieron esconder, a pesar de ocultarla con descaro.
La Secretaria de Inclusión Social, bajo las directrices del Presidente Funes, asumió las riendas de la otrora, “Secretaría Nacional de la Familia” y comenzó a cambiar paradigmas cuando nombró al ente estatal, Secretaria de Inclusión Social, con lo que marcó su compromiso con los sectores más vulnerables, excluidos de las políticas públicas.
Sus detractores, que todo critican y poco hicieron, pese a estar 20 años en el poder, mascullaron su desconfianza y burla y arremetieron contra los esfuerzos del actual Gobierno. Ciudad Mujer fue motivo de expectación porque, aseguraron, nunca se construiría.
No obstante, no sólo se construyó e inauguró en 2011, la primera sede en Colón, La Libertad, sino, la segunda en Usulután y antes que finalice el año, se abrirán dos sedes más: en San Martín y en Santa Ana.
Ciudad Mujer ha sobrepasado las expectativas del Gobierno y de un estudio de Banco Interamericano de Desarrollo (BID), pues en un año y medio, atendió a 64 mil 279 usuarias y ofreció 148 mil 522 servicios; sobrepasando por mucho, las estadísticas previstas. Su modelo de atención, que integra los servicios de: Salud Sexual y Reproductiva; Autonomía Económica; Educación Colectiva; Atención a la Violencia de Género y Sala de Atención Infantil, es sencillo, pero novedoso, ha dicho el representante del BID en el país, Rodrigo Parot.
La atención cálida y amable, los servicios especializados y su enfoque de derechos han colocado a Ciudad Mujer como un referente en América Latina y a la Secretaria de Inclusión Social, como una funcionaria fuera de serie, con varios reconocimientos internacionales y uno nacional, en su haber.
Ante estos hechos sin par, el BID, aliado de Ciudad Mujer, que ha financiado parte del proyecto, promueve este modelo para que sea replicado en otros países y el Presidente Peruano, Ollanta Humala, atendió la invitación, convirtiéndose Perú en la primera nación que emula este plan.
Esta semana, la Ministra peruana de la Mujer, Ana Jara, firmó un convenio con Pignato para conocer la experiencia y adaptarla al trabajo que ya se realiza en esa nación, así como, que se intercambien conocimientos.
El trabajo por la equidad de género, con un enfoque de derechos de la Secretaria de Inclusión Social; más la integralidad de los servicios que ofrece Ciudad Mujer y el acercamiento de estos a las usuarias, son características que hacen prever, que este camino no tiene retorno. Vanda Pignato y Ciudad Mujer han traspasado fronteras.



