Oscar López
Redacción Diario Co Latino
Datos estadísticos indican que la población entre 15 y 25 años es la más propensa al suicidio, este segmento de la población considera que quitarse la vida es la solución a los problemas que los aquejan.
El Ministerio de Salud (MINSAL) indicó que en lo que va del año (hasta el mes de agosto) se han presentado 771 intentos de suicidio, de los cuales 139 han logrado quitarse la vida.
Alberto Escalante, director nacional de programas de salud mental, explicó que en los casos de suicidios predomina el número de hombres, ya que son estos los que utilizan métodos más drásticos para quitarse la vida; sin embargo, en los intentos de suicidio son más las mujeres quienes lo intentan sin tener éxito.
Las causas más comunes por las que las personas atentan contra su vida son enfermedades mentales, entre ellas depresión, alcoholismo y drogas, esquizofrenia; asimismo, estadísticamente se contabilizan suicidios por motivos religiosos o políticos.
“Si ya sabemos esto lo que debemos de hacer es apurarnos a diagnosticar tempranamente la depresión, para que la persona no llegue al momento de suicidarse; igualmente tenemos que hacer con los casos de consumo anormal de alcohol y drogas”, explicó Escalante.
El director de programas de salud mental agregó que la detección temprana de estos casos se está haciendo, ya que la Reforma de Salud incluye personal psicológico destacado en los ECOS comunitarios. “Ellos detectan la patología y la refieren a la unidad de salud o al hospital”, dijo.
Escalante agregó que, desde octubre de 2011, el MINSAL le da una especial atención a este tipo de casos, es por ello que actualmente se trabaja en un proyecto de atención telefónica para personas que pretendan atentar contra su vida.
“Hemos casi finalizado un proyecto de atención de alcoholismo y drogas en los hospitales generales, vamos a incorporar en los hospitales el programa de adicciones en conjunto con las unidades de salud mental que ya hemos creado”, afirmó el director de programas de salud.
En cuanto a la participación de la población en los programas de salud mental, Escalante afirmó que “hay menos resistencia y entusiasmo”, esto debido a que los programas de salud mental son presentados a la ciudadanía ya no como “locura”, sino como una forma de resolver problemas psicosociales.



