Fredy Ramón Pacheco
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“El Estado soy yo”, frase atribuida a Luis XIV sintetiza que el bien del Estado constituye la Gloria del Rey, y Luis XIV antes de morir dice: Me marcho, pero el estado siempre permanecerá. La referencia nos da la idea de que finalmente El Estado no es el Gobierno, ni son los pueblos ni siquiera los productores ni los improductivos. El estado está mucho más allá de la Sociedad porque todos estos factores son transitorios, cambiantes. Tienen un papel temporal, mientras el Estado permanece a la espera de todas las transformaciones que puedan hacer sus integrantes. El poder de los empresarios o sectores políticos y religiosos, de quienes detentan la gobernabilidad o dirección administrativa del Estado, están sujetas al Estado; que es el conjunto de individualidades que lo conforman. Entonces el poder de los sectores empresariales, o sindicatos, u organizaciones ciudadanas es bastante relativo y no puede imponerse al resto de poderes o miembros del estado, menos por chantaje o presiones canibalezcas, salvajes, como quitarle los derechos de supervivencia al resto del Estado, mucho menos aún cuando sus conductas y motivaciones solo obedecen a la ambición y rapiña desconsiderada. Los empresarios no pueden ser los privilegiados de la administración del Estado porque se creen los productores de bienes, estos bienes no tendrían mercado sin un Estado productor de bienestar, seguridad, estabilidad al mercado de sus capitales. En el Estado, todos dependen de todos. Todos se benefician mutuamente. El Estado socialista por ende es el más cercano esta concepción.
El subsidio, que es una prestación o asistencia económica de duración determinada por factores inherentes al Estado y su comportamiento social, no puede ser objeto de negociación para secuestrar al Estado. En economía, un subsidio se aplica para estimular artificialmente el \o “Consumo”consumo o la producción de un \o “Bien económico”bien o YPERLINK “http://es.wikipedia.org/wiki/Servicio” \o “Servicio”servicio. Son los mecanismos contrarios a los \o “Impuesto”impuestos.
Generalmente la aplicación de subsidios específicos al consumo o a la producción de un producto cualquiera tiene su origen en la intención de los Estados de alcanzar metas sociales, o bien para favorecer (por distintas razones) a determinadas personas, actividades o zonas de un país.
También suele otorgarse desde el Estado a las empresas privadas, con el fin de evitar que posibles aumentos de tarifas lleguen a los consumidores finales de los productos o servicios que ellas proveen, y así proteger la economía regional (principalmente en épocas de \o “Inflación”inflación).
En nuestro país la experiencia lamentable es que el sector subsidiado se aprovecha de los beneficios del subsidio para usufructuar al Estado sin darle a cambió ninguna satisfacción. Las empresas se convierten en parásitas por su ambición de riqueza fácil. No toman conciencia de sus deberes para con el Estado, sino mas bien tratan de ser unos pensionados permanentes. Los usuarios o consumidores de las empresas subsidiadas no reportan absolutamente ninguna mejoría en sus productos o servicios sino por el contrario. Mientras las empresas mantienen o agudizan un umbral ficticio de pérdidas en sus movimientos fiscales y sus infraestructuras, para seguir sangrando al Estado. No tienen el más mínimo sentido común, ni mucho menos la ética humanista a la hora de exigir, presionar chantajear para aumentar sus ingentes ingresos, no les importa que el Gobierno esté en crisis, ni los graves problemas sociales, incluso ante catástrofes responden sus sentimientos humanos. Pero como decía Churchil: “no le pidan corazón al pobre dólar”. Un capitalista no puede ser parte de un Estado o el Estado no puede servir siempre de rodillas a las minorías que ostentan el Poder económico.
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