Damasco/AFP
El emisario internacional Lakhdar Brahimi se entrevistaba el sábado en Damasco con el jefe de la diplomacia siria, Walid Mualem, para tratar de lograr un alto el fuego, al día siguiente de un atentado en el Líbano vecino que reaviva los temores a un contagio del conflicto sirio.
Brahimi también tiene previsto reunirse con el presidente Bashar al Asad pero la fecha no ha sido anunciada.
El presidente Asad ha sido acusado por la oposición libanesa de estar detrás del atentado que mató el viernes al jefe de inteligencia de la policía libanesa en Beirut y que provocó condenas internacionales.
Brahimi, que trata de lograr una tregua para la fiesta musulmana de al Adha, celebrada entre el 26 y el 28 de octubre, había advertido de nuevo el jueves del peligro de contagio del conflicto sirio.
"Si la crisis siria continúa, no quedará confinada a Siria. Afectará a toda la región", dijo tras entrevistarse con responsables jordanos en Ammán, según declaraciones citadas por la agencia pública Petra.
El conflicto que afecta a Siria desde hace más de 19 meses ha salpicado en varias ocasiones a la vecina Turquía. El viernes, la artillería turca respondió de nuevo a la caída de dos obuses sirios en su territorio que no dejaron víctimas, informó el canal público TRT.
El ejército turco responde sistemática a cada disparo de obús sirio hacia su territorio desde que el 3 de octubre, uno de ellos causó la muerte, de cinco civiles turcos en Akçakale, un pueblo cercano a la frontera siria.
Damasco manifestó el martes su disposición para estudiar la propuesta de tregua de Brahimi y la oposición aceptó esta tregua con la condición de que primero el régimen cese los bombardeos.
A su llegada el viernes, Brahimi indicó que las conversaciones se centrarían en "la necesidad de disminuir la violencia actual y si es posible de que cese con motivo del Aid al Adha", la fiesta del cordero o fiesta del sacrificio, una de las fiestas musulmanas más sagradas.
En un comunicado común, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, exhortaron "a todos las partes en guerra en Siria a tener en cuenta el pedido" de Brahimi, y subrayando que la tregua debe ser de larga duración y que puede abrir la vía a "un proceso político pacífico".
Un atentado mortífero en Beirut, atribuido por la oposición libanesa al régimen Asad, reavivó el viernes los temores a un contagio regional del conflicto sirio.
El jefe de la oposición libanesa, Saad Hariri, acusó directamente al presidente Asad del asesinato en el atentado del jefe de inteligencia de la policía, el general Wissam al Hassan, pero Damasco denunció este ataque "cobarde" y declaró que estos "atentados terroristas son injustificables".
El atentado, que hace temer que vuelvan los asesinatos de personalidades libanesas hostiles al régimen sirio, que golpearon a Líbano entre 2005 y 2008, fue condenado unanimente por la comunidad internacional, incluido por Estados Unidos, la Unión Europea, Francia, el Vaticano, Canadá o México.
Irán, que también condenó el atentado lo atribuyó a Israel.



