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El Salvador, Jueves 20 de Junio de 2013
Última actualización : 14/06:51 h.

Viernes, 19 de Octubre de 2012 / 07:09 h

Derechos Humanos: una concepción educativa para El Salvador

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Por Dr. Wendinorto Rivas
Centro Norte-Sur/El Salvador

Los Derecho Humanos no solamente constituyen una temática de enseñanza, ellos son elementos fundacionales de una concepción educativa que orienta y direcciona un pensar y un quehacer curricular y pedagógico. En esencia, los Derechos Humanos son portadores de un mensaje educativo, ideológico y político que excede el lenguaje conceptual que los mismos encierran.

Los Derechos Humanos constituyen una concepción de hombre y mundo que articula un proyecto de sociedad y de nación, que tiene como eje central de orden valórico: la libertad individual y colectiva para tomar decisiones.

Una concepción educativa que se estructura en torno a la capacidad de tomar decisiones se apropia de una serie de principios educacionales, entre ellos: el principio de autonomía; el principio de distribución democrática del poder; y el principio de educación para el cambio y la transformación social.

El principio de la autonomía que se liga con la dignidad y la liberad que los Derechos Humanos reclaman para el hombre. Educar para la autonomía significa crear condiciones para que la libertad de pensamiento, opinión y determinación, sean parte orgánica del pensar y actuar de la cultura local.

La autonomía escolar está presente cuando en las salas de clases delega y orienta la transferencia de poder, cuando las ideas y el diálogo fluyen sin límites intelectuales, cuando se promueve la organización para que los alumnos vivan con independencia, respeto y autodeterminación en el espacio escolar.

Íntimamente ligado al principio de la autonomía se ubica el principio de la distribución democrática del poder, ya que una concepción educativa conduce a desarrollar la capacidad de decisión, requiere necesariamente replantearse las modalidades del poder, tanto en el plano del conocimiento como en el de las relaciones interpersonales.

Con este principio se está introduciendo en el curriculum  no solo el saber objetivo, sino  también los pensamientos, ideas, opiniones y creencias que se generan en la vida escolar que posibilita que lo alumnos participen comprometidamente en el proyecto educativo. El poder en el plano educacional es posible democratizarlo en la medida en que se construya una concepción educativa para la asunción responsable de las decisiones.

Un principio fundamental es referido a una educación para el cambio y la transformación social, que sostiene que los derechos humanos suponen un conjunto de valores que se constituyen en un proyecto político. Se trata entonces, de una perspectiva del proceso educativo que busca el desarrollo de los alumnos, de instancias cognitivas, actitudinales, valóricas y comportamentales que tomen aquellas decisiones que direccionan hacia la vigencia de los Derechos Humanos.

La conjunción de estos tres principios es fundamental para construir una concepción educativa para la libertad de decisiones, la que debe articularse a otros principios educacionales esenciales como la participación democrática, el de una educación anti-autoritaria y anti- manipulativa.

La visión educadora desde los Derechos Humanos inequívocamente se sustenta en una construcción social, personal y colectiva de la dignidad humana, que es una filosofía para una nueva praxis de la vida y que como política pública educativa implica una perspectiva integral que abarca la inclusión, la igualdad y la transformación social, la que debe ser  garantizada por el Estado como derecho innegociable, irrenunciable, indelegable e impostergable.

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