Doctor Ramón Rivas, Carlos Reynaldo López, Vicepresidente Universidad Tecnológica de El Salvador y Marlon Escamilla, Durante la inauguración de la exposición arqueológica de 24 piezas Postclasico.
Gloria Silvia Orellana
Redacción Diario Co Latino
Con la presentación de 24 piezas arqueológicas, denominada “Panteón Postclásico”, el Museo Universitario de Antropología de la Universidad Tecnológica de El Salvador, invitó a su comunidad académica y público en general a visitar la exposición y redescubrir la huella de los ancestros.
La exhibición de estas piezas reviste su importancia en la oportunidad que podrá tener el visitante para “remontarse al pasado y escudriñar la cultura, sociedad y religiosidad del pueblo nahua-pipil”, comentó el Director del MUA, Ramón Rivas.
Rivas comentó que las obras proceden de los pueblos que habitaron la zona mesoamericana en su período postclásico (850 al 1523 D. de C.), que basado en investigaciones académicas de la UTEC, son referentes de la última etapa de desarrollo independiente de la civilización mesoamericana autóctona.
“Hemos encontrado luego de una investigación, suficientes datos para poder afirmar que en Mesoamérica se vivió un proceso de deterioro de las hegemonías regionales del clásico, que concluyo con el abandono de las grandes metrópolis”, dijo.
Asimismo, reconoció que la población universitaria y población en general, debería conocer del “pasado” para reubicar el camino a futuro de los salvadoreños y salvadoreñas.
“Pertenecemos a la familia lingüística más numerosa sin embargo, no se puede hablar de un solo grupo nahua, ya que está constituido por diversos pueblos que comparten una misma lengua, pero culturalmente presentan particularidades”, informó.
Marlon Escamilla, arqueólogo de la Escuela de Antropología de la UTEC, explicó a los invitados sobre el “postclásico y su paisaje ritual”, destacando que en el Siglo IX , se suscitó un hecho singular y fue el masivo movimiento migratorio de grupos humanos de idioma nahua y origen uto-azteca.
“Los protagonistas de esta migración fueron los pipiles, que emigraron desde México hasta tierras centroamericanas, desarrollando representaciones colectivas y practicándolas en patrones conductuales y cognitivos a través, de sus rituales conformando su particular cosmogonía”, explicó.
Asimismo, calificó de relevante que en este preciso período postclásico, estos asentamientos humanos introdujeran diversas deidades, para crear su “panteón nahua”, que generó cambios significativos en su religión.
“Dentro de las principales deidades destaca Xipetotec (Nuestro Señor Desollado), Tlaloc (dios de la lluvia), y Mictlantecuhtli (Señor del Inframundo), lo que permitió a los grupos sociales desarrollar una cohesión entre religión y sociedad”, agregó.
“Queremos que las nuevas generaciones conozcan su pasado, para formar ideas y adquirir conocimiento de esta importante época histórica”, reiteró Carlos López Nuila, Vicepresidente de la UTEC, al invitar al cuerpo estudiantil y población en general a visitar el MUA entre el 17 de octubre al 17 de noviembre.



