Ricardo Olmos
Economista
rholmos@hotmail.com
El Gobierno Central a través del Viceministerio de Transporte se encuentra en un proceso inédito, que busca poner en marcha la Primera Fase del Sistema Integrado de Transporte, denominado SITRAMSS, proyecto de importancia crucial para el crecimiento económico y modernización del sistema de transporte en El Salvador. Y, en efecto, es un proceso inédito, puesto que por primera vez en El Salvador, se ponen las “luces altas” en el proceso de ordenamiento y planificación del sistema de transporte en el Área Metropolitana de San Salvador, AMSS, integrando mejores oportunidades empresariales que conllevan a un mejor servicio hacia los pasajeros, garantizando el acceso a un servicio de transporte amigable, seguro y accesible, como parte del compromiso hacia el cumplimiento de las metas del Gobierno Central para este quinquenio.
La historia más reciente nos revela que después de la Segunda Guerra Mundial en la mayoría de las ciudades latinoamericanas se le dio prioridad al uso del automóvil como modo de transporte dominante a pesar de que la mayor parte de los viajes se realizaban, y aún se realizan, en transporte público. Además, se optó por sistemas de autobuses tradicionales y microbuses de baja capacidad. Algunas ciudades grandes que contaban con recursos del Estado construyeron sistemas de metro, los cuales requieren de grandes inversiones. En el caso de El Salvador, con más de diez estudios realizados por especialistas internacionales, indican que lo más apropiado es el impulso de un Sistema Masivo de Transporte Público como los que existen en América Latina, es decir, un BRT (por sus iniciales en inglés Bus Rapid Transit); experiencias internacionales que han sido exitosas y de ello deviene el apoyo de organismos internacionales como el Banco Interamericano de Desarrollo, BID con el financiamiento y apoyo técnico para la implantación del SITRAMSS en el AMSS.
En el caso de El Salvador, ¿Cuál es la problemática en el servicio de transporte público de pasajeros? ¿Es posible resolverla? ¿Tiene solución?
Desde los años 70 los gobiernos optaron por los subsidios al sistema y periódicamente haciendo discusiones de los montos de tarifas de este sector, principalmente se han centrado en el aumento de éstas o del subsidio, sin que se presenten mejoras a los servicios prestados.
La concentración de la población en las ciudades capitales de Centroamérica generó impactos significativos sobre las demandas y ofertas de los servicios de transporte público, que no fueron debidamente reguladas por las autoridades nacionales.
El esquema de organización de los servicios resultó atomizado, presentándose con frecuencia que el conductor es también el propietario de la unidad, caracterizándose por poseer una importante parte de la flota de los vehículos en condiciones mecánicas pobres y sin las condiciones de confort, seguridad y accesibilidad mínimas que se requieren para la prestación de los servicios de transporte público requeridos.
La competencia ciega afectó negativamente a los actuales empresarios que administran las unidades de transporte público, el exceso de concesiones y permisos de operación llevó consigo a la saturación de determinadas rutas, en las que confluían unidades con recorridos idénticos o similares. Ello ha provocado demoras de gran importancia en las rutas, mientras que por otra parte, se deja sin servicio o con un servicio deficiente en algunas áreas. Ese fue el gran error del pasado reciente, al destruir la rentabilidad en el transporte otorgando sin ningún control el otorgamiento de las concesiones y permisos para explotar las diferentes líneas de transporte público de pasajeros.
A parte de la sobre oferta de las unidades de transporte público y de su mal servicio, la ciudadanía buscó a lo largo del tiempo la inversión en un vehículo para uso personal, ello condujo asimismo a que en el AMSS circulen actualmente el 50% del parque vehicular del país, con un crecimiento del 7% anual. En los últimos diez años el parque vehicular privado se ha duplicado!!. Los tipos de transporte el público y el privado ha traído consigo otros efectos negativos sobre las áreas urbanas como son los altos niveles de contaminación y los elevados índices de accidentes y el congestionamiento de la vialidad a nivel nacional que son además los elementos explicativos del alarmante nivel de accidentes de tránsito que sega vidas y deja lesiones a muchos salvadoreños.
Es importante como reiterar que en El Salvador desde el año 1995 se realizaron estudios que han definido la conveniencia de implantar un sistema jerarquizado de transporte, cuyo elemento troncal correspondería a un sistema de transporte masivo operado por buses articulados, en carriles con preferencia de circulación, bajo el concepto de sistema BRT.
Ante esta realidad, varios de los gobiernos nacionales de Centroamérica optaron por realizar estudios de planificación de transporte que propusieran soluciones al sector, que se centraron en la reestructuración de las redes y el fortalecimiento institucional a los prestatarios de los servicios. El que ya comenzó con la modernidad en el sector público de transporte fue el de Guatemala y ha implementado su respectivo BRT. En el caso de El Salvador, estamos más avanzados en el proceso que la hermana República de Honduras puesto que los procesos para la instalación del BRT y su funcionamiento lo tenemos en proceso de implantación y ellos aún están por diseñar la planificación de la red maestra del sistema.
Se pueden identificar algunos elementos claves que caracterizan a este sistema; la existencia de una red tronco-alimentadora con buses de diferentes capacidades y acceso elevado, el empleo de vías segregadas con prioridad de paso para los buses, cobro del pasaje antes de embarcar en estaciones de acceso controlado y la tarifa integrada entre troncales y alimentadoras.
Los estudios recientes realizados en el Viceministerio de Transporte indican que el corredor con prioridad de implantación por demanda e impacto sobre la operación del transporte público del AMSS corresponde al eje Oriente – Poniente, entre las localidades de San Martín y Santa Tecla. Dentro de este eje, la prioridad de intervención en términos de demanda corresponde al tramo de Soyapango hasta Plaza de las Américas.
El sector del transporte público ha sido modernizado en América latina. Centroamérica comienza a plantear soluciones a esta problemática. El Salvador se encuentra en la ruta por construir la infraestructura que viabilizará los diferentes componentes del sistema denominado BRT. Se tiene los estudios finalizados, se cuenta con los recursos financieros, y las licitaciones van en camino gestándose una a una, en el marco de un proceso que decantará en la plena modernización del sector para beneficio de las mayorías de salvadoreños que utilizan este tipo de servicio y que habitan en el Gran San Salvador.



