Guatemala/AFP
El presidente de Guatemala, Otto Pérez, creó una comisión que impulsará una reforma legal para evitar que el Ejército controle manifestaciones, tras el desalojo violento de una protesta que dejó ocho muertos el pasado 4 de octubre.
Pérez precisó este lunes que la comisión, integrada por funcionarios de los ministerios de Defensa y Gobernación, de la Secretaría de la Paz y de otras entidades, discutirá y propondrá modificaciones a un decreto del Congreso que permite al Ejército participar de la seguridad pública, incluido el control de las protestas.
"No estamos quitando al Ejército de las operaciones, mientras no se hagan las reformas a la Policía, no permitiremos que sea una anarquía el Estado", aclaró el mandatario.
La creación de la comisión fue acordada la noche del domingo, luego de una reunión de gabinete de gobierno donde se discutieron las modificaciones al decreto.
"En Guatemala, si seguimos en la línea de la confrontación para solucionar los problemas, vamos a entrar a un círculo vicioso de donde no vamos a poder salir", advirtió el gobernante.
Con la firma de la paz en 1996, el Ejército se redujo y se acotó su función al resguardo de la soberanía, pero el Congreso aprobó en 2000 que los militares pudieran salir a las calles para realizar tareas de seguridad pública -incluido el control de manifestaciones-, argumentando la violencia criminal que azota al país.
El pasado 4 de octubre, soldados disolvieron una manifestación pacífica en el departamento de Totonicapán, 180 km al oeste de Ciudad de Guatemala, en un desalojo violento que dejó ocho muertos y más de 30 heridos. Esto provocó una lluvia de críticas al gobierno por parte de varios sectores del país y de organizaciones internacionales.
El jueves, un coronel y ocho soldados, entre ellos dos mujeres, fueron detenidos y acusados de "ejecución extrajudicial" por los sucesos. Este es el primer caso de militares que serán procesados por una matanza tras el fin de la guerra civil en 1996.



