Sigifredo Ochoa Pérez, diputado tricolor, dijo ayer, que votará por el aspirante Ástor Escalante, y no por Romeo Barahona, como lo ha exigido el partido ARENA.
Gabriela Castellón Fajardo
Redacción Diario Co Latino
A pesar de que la elección del Fiscal General de la República sigue en pausa en la Asamblea Legislativa, por falta de consenso, algunos diputados del partido ARENA han manifestado que estarían dispuestos a votar distinto a su bancada, con el fin de ponerle cabeza a la Fiscalía General de la República (FGR).
Sigifredo Ochoa Pérez, diputado tricolor, dijo ayer, durante la sesión plenaria, que votará por el aspirante Ástor Escalante, quien es apoyado por el FMLN, GANA, CN y PES. Por ahora, la traba en la elección está en que ninguno de los tres candidatos (Romeo Barahona, Luis Martínez y Escalante) obtiene el apoyo de los 56 votos necesarios.
Las declaraciones del arenero no sorprendieron a su bancada, pues en plenarias anteriores ha realizado voto contrario a su partido; sin embargo, no ha sido bien visto por la cúpula.
El legislador dijo conocer a Escalante, por lo que señaló que “no me pueden obligar a que sea mi enemigo”, al tiempo que hizo énfasis en que cree que es un candidato apto para el cargo.
Junto a Ochoa Pérez, otros legisladores areneros manifestaron el interés de votar por Escalante. Sin embargo, negaron que se les esté “comprando”, tal y como lo denunció el jefe de su bancada, Donato Vaquerano.
Según Vaquerano, se les ha ofrecido “hasta $2 millones” con el fin de que los diputados tricolor voten por favorito de GANA y FMLN. Sin embargo, no quiso dar detalles ni nombres al respecto.
A pesar de las diferencias, los diputados areneros negaron su posible salida del instituto político, señalando que se mantienen firmes con los ideales del partido derechista.
Sin embargo, tanto Ochoa Pérez como sus otros compañeros, creen que tienen el derecho de votar a conciencia y como les parezca correcto, tal y como se los permite la ley.
Fuentes del partido han manifestado que existe la posibilidad de que, en los próximos días, se inicie un proceso “disciplinario” contra el legislador; ya que ha actuado de manera “sospechosa”; como el hecho de no manifestar su posición en las reuniones, sino hasta el momento de realizar la votación en el pleno.
La elección del Fiscal General continuará en pausa hasta que alguno de los aspirantes logre los 56 votos necesarios para ser electo. Mientras, se continuará con las discusiones en la comisión respectiva y entre partidos políticos, con el fin de llegar a una pronta solución.
Por ahora, no ha habido ningún intento claro de llevar al pleno legislativo un dictamen con el nombre de uno de los tres candidatos. Sin embargo, las manifestaciones de los tricolor pueden darle un giro al tema. Actualmente, Escalante tiene, de manera segura, 50 votos a favor, y el de Ochoa Pérez, más el de cuatro diputados que aún están indecisos con el apoyo.



