Josué Parada
Wilfredo Lara
Redacción Diario Co Latino
Cuando el reloj marque las 7:30 de la noche del próximo viernes doce, el corazón de dos naciones palpitará más rápido. El nerviosismo, la ansiedad y la adrenalina subirá el nivel en los aficionados de dos países separados por la distancia, pero que, por 90 minutos, en el Cuscatlán se enfrentarán a muerte. Uno sobrevivirá y dirá presente en la hexagonal del próximo año, el otro tendrá que esperar al 2018.
Los últimos tres encuentros por eliminatoria mundialista entre ticos y salvadoreños, disputados en el Coloso de Monserrat, benefician a los salvadoreños con dos victorias y una derrota. En 1997 y 2009 los cuscatlecos salieron airosos ante los costarricenses. Ambas fueron en la fase de hexagonal, la primera rumbo a Francia 98 y la segunda camino a Sudáfrica 2010. Mientras que la derrota tuvo lugar en la fase previa a la hexagonal de 2009.
El 4 de mayo del 1997, un Estadio Cuscatlán lleno hasta las banderas fue testigo de una victoria épica sobre el conjunto tico. Raúl Díaz Arce y Elías Montes fueron los encargados de perforar la meta tricolor. Aquella selección que dirigía el serbio Milovan Djoric, hizo soñar a miles de aficionados, con jugadores como Mauricio Cienfuegos, Raúl ¨el superman¨ García, ¨zarco¨ Rodríguez, Vladan Vicevic entre otros. Con ese triunfo la selecta lograba 4 puntos luego de empatar a cero en tierras canadienses.
Pasaron 11 años para que ambas escuadras se volvieran a ver las caras en eliminatoria mundialista. El 19 de noviembre de 2008 los ticos hicieron su negocio en el Cuscatlán y derrotaron 3 - 1 a la selecta, que mereció más al comenzar ganando el encuentro.
Fue un partido en el que solo se jugaba el primer puesto del grupo, pues ambas oncenas ya estaban clasificadas a la hexagonal final.
Un año después, la historia se encargó de enfrentarlos nuevamente. Ya en la hexagonal rumbo a Sudáfrica, El Salvador llegaba urgido de un triunfo, y lo consiguió de una manera agónica con un gol de infarto en el minuto 89 cuando Rudis Corrales aprovecho una desatención de la zaga tica y perforó las redes. Ese fue el último triunfo cuscatleco en eliminatoria mundialista.
Ahora, la euforia que se vive por este encuentro es de gran impacto, por el hecho del morbo que se da entre estas dos selecciones, y en donde la afición pone su parte; es de recordar que en el estadio nacional de San José en Costa Rica, se logro rescatar un empate valioso, de un encuentro que ya se daba por perdido pues la selecta perdía dos a cero. La afición tica no quedo satisfecha y exigió mas de los locales, para bien el siguiente partido con Guyana los ticos lograron limpiar esa imagen con un contundente cuatro a cero.
La selecta puede sumar otro triunfo el próximo viernes, hacer historia, derrotar a un grande de la región y clasificar a la hexagonal final. Pero antes habrá que esperar que sucede el próximo viernes cuando ambas selecciones se vean las caras en el Coloso de Monserrat.



