Zoraya Urbina
Redacción Diario Co Latino
El sacerdote católico, Alejandro Solalinde, denunció el secuestro de unos 40 migrantes en las últimas semanas, en Tabasco y en Veracruz, estados de México.
El religioso del albergue “Hermanos en el Camino”, informó por medio de un comunicado que, en estas zonas “se reanudaron los operativos migratorios violentos y los secuestros masivos como actos coincidentes para frenar el flujo migratorio”.
En el comunicado expresa que el pasado 2 de octubre, 40 migrantes fueron secuestrados en Medias Aguas, Veracruz, tal como lo relató una víctima que fue golpeada en la cabeza con un machete por gente que se trasladaba en camionetas. Aseguró que sujetos armados detuvieron, golpearon y maltrataron a hombres, mujeres y niños.
“El Estado de Veracruz, con la apatía del gobierno federal, con sus grandes círculos de corrupción e impunidad, de falta de acción y defensa de la persona migrante, hoy vuelve a ser escenario de lo que ha dejado de tener y de lo que poco que ha querido atender, los secuestros de las personas migrantes, a pesar de que el Gobernador Javier Duarte me había prometido que cuidaría el corredor migratorio en su Estado”, añade.
Asimismo, afirma que el discurso de la Secretaría de Gobernación al expedir el Reglamento de la Ley de Migración, que se refiere al respeto de los Derechos Humanos de los migrantes, es contradictorio porque el Instituto Nacional de Migración agrede, persigue y violenta a los migrantes en Tenosique.
“Estos hechos de violencia sólo recuerdan que el reconocimiento de fin de sexenio del gobierno calderonista en el tema migratorio, está muy lejos de brillar porque deja una deuda enorme de hermandad, fraternidad y humanidad para la población migrante y sus familias, no han bastado los 20,000 secuestros que denunció la CNDH (Comisión Nacional de Derechos Humanos de México), ni las dos masacres de San Fernando, los miles de secuestros y migrantes desaparecidos en fosas clandestinas, deshechos en ácido para borrar toda evidencia, no le han bastado las niñas migrantes violadas sexualmente por funcionarios del INM, que hoy permite más violencia contra esta población ya violentada”, expresa el documento.
Solalinde pide que se resuelva la situación de manera urgente, que se respete la vida y los derechos de los migrantes que transitan por territorio mexicano.



