Una peregrinación desde Suchitoto llega para venerar a Monseñor Oscar Arnulfo Romero, en la Cripta de Catedral.
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Imelda Torres llegó acompañada de su hijo de 10 años a la cripta dónde descansan los restos de Monseñor Oscar Arnulfo.
Ambos oraron frente a su tumba y luego buscaron la mejor silla en pleno corazón de la cripta, para escuchar la misa dominical que organiza la Comunidad Monseñor Romero.
Los dos eran parte de una peregrinación de más de cincuenta hombres, mujeres y niños, que salió desde diferentes puntos de Suchitoto, todo por la fe en “San Romero de América, martirizado en marzo de 1980.
“Me mueve venir porque Monseñor es el pastor de nosotros, él dio su vida por el pueblo salvadoreño y nosotros siempre recordamos eso, por eso hemos hecho la visita”, advirtió Torres.
Torres y su hijo, emprendieron camino desde el cantón el Papaturro y luego a Suchitoto ahí los esperaba el autobús hasta San Salvador. El tiempo y el recorrido no fue obstáculo para cumplir con la visita a la cripta.
“Yo le enseño a mi hijo que él es el pastor de nosotros y que lo tenemos que cuidar. Jamás vamos a olvidar que fue el único que lucho por el pueblo salvadoreño”, recalcó la mujer.
Unas sillas después de los Torres se sentó Eufemia Laínez, meditó un rato. Luego se acomodó. “Yo le vengo agradecer un milagro que me hizo con una mala vecina. Ya la apartó de mi”, dice la mujer con una voz suave y con una timidez propia del área rural.
Cuenta que en el tiempo de la guerra ella conoció a Monseñor Romero por sus homilías y luego de eso, empezó a comprar sus “Orientaciones”, lo que le valió ser señalada más de alguna vez y perseguida.
Pero esos tiempos de persecución y señalamientos pasaron, ahora la mujer oriunda del cantón Bermuda puede seguir y poner su fe en Monseñor Romero.
María Teresa Alfaro, de la Comunidad Monseñor Romero, asegura que casi todos los domingos la cripta recibe peregrinaciones del interior del país y de otros partes del mundo.
“Estas peregrinaciones no somos nosotros como comunidad las que los convocamos.
Es Monseñor Romero el que convoca y es la gente siempre viene”, recalca Alfaro.
Según sus cuentas, desde que funciona la Comunidad Monseñor Romero en mayo de 1999, y cada domingo se ve que llegan a la cripta todas las peregrinaciones.
“Se suma a otros esfuerzos para tener presente la palabra de Monseñor Romero” , indica.
El Vaticano aún no decide si va a canonizar a Monseñor Romero, el caso sigue en estudio, sin embargo muchos salvadoreños tienen fe en él y lo ven como su Santo.
“Monseñor Romero decía que no es Santo en el sentido canónico, pero si es Santo en el sentido popular”, agrega.
La comunidad, domingo a domingo celebra una misa, en dónde se retoman las homilías de Monseñor. Ayer se recordó la homilía del 30 de septiembre de 1979: “Que lo que Dios da, es para todos los hombres”.



