Raúl Mijango se dirige a los reos en el día del Privado de Libertad.
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
Los reos del penal de Mariona, a pesar de que no son los gestores de la tregua y el proceso de pacificación, celebraron ayer los 200 días de una forma peculiar: montaron tarimas, colocaron globos, repartieron comida, realizaron cultos e invitaron a Fabio Colindres, obispo castrense, y a Raúl Mijango, mediadores en este proceso para hablar del tema.
La fecha de los 200 días también coincidió con el Día Nacional del Interno penitenciario, por lo que “fue una doble” celebración, en la que estuvo involucrada también la familia, la de los reos.
Los reos de Mariona se sumaron a este proceso, al comprometerse a evitar que desde este recinto se ordenaran extorsiones y suspender el ingreso de cualquier objeto no permitido por la ley.
Mientras que los verdaderos “gestores”, los líderes de pandillas que se comprometieron a no atacarse entre ellos, a no reclutar de forma forzada a los estudiantes y evitar el acecho en los centros escolares públicos y privados, lo hicieron ofreciendo una conferencia de prensa montada en cárcel de mujeres.
Estos compromisos han dado sus frutos según celebró ayer el obispo castrense Fabio Colindres, en su discurso en dos eventos montados, el primero en el sector 2 y el segundo en el sector 3, de Mariona.
El religioso Colindres resaltó que a seis meses de la tregua entre las dos principales pandillas, se han salvado un mil 712 vidas, según las estadísticas de la Policía.
“Una sola vida es valiosa, no digamos más de un mil 700. Naturalmente un proceso de paz, como el que hemos iniciado, es un proceso y como todo proceso, supone ir paso a paso”, advirtió Colindres.
El obispo castrense argumentó, ante las críticas que ha despertado este proceso, que es lógico, porque es imposible que en seis meses se solucione un problema de 20 o 30 años; sin embargo, se ha avanzado mucho a su criterio, en este periodo.
Extorsiones
Sin embargo, el tema de reducir las extorsiones sigue estando vetado para los principales impulsadores de la tregua.
Carlos Mojica, alías el Viejo Lin, salió ayer de su reclusorio en Cojutepeque y se trasladó hasta cárcel de mujeres, para hablar de los 200 días de tregua y de su “esfuerzo” por tratar de reducir las extorsiones.
Pero antes de dar ese paso, del cual “subsisten” sus familias, es importante conocer si tendrán las condiciones o alternativas (sustitutas), indicó Mojica.
El líder pandillero recalcó que ese paso no puede darse si la empresa privada y el mismo gobierno no ofrecen algo concreto.
Mojica, también aprovecho las cámaras para pedirle a la población salvadoreña, que “confíen en ellos” y que están haciendo un esfuerzo porque la tregua continúe y pase a una segunda fase.
Mientras que los reos comunes, según Ricardo Antonio Serrano, líder de los reos de Mariona, aseguró que los internos van seguir manteniendo vigente los acuerdos que prometieron hace unos meses y volvieron a pedir perdón a la sociedad salvadoreña.
“Nosotros hemos erradicado ese flagelo (extorsiones) que se daba desde Mariona y ratificamos nuestro compromiso. Estamos celebrando acá con nuestras familias y contentos a los 200 días de este proceso, que ha sido todo un éxito”, agregó Serrano.
El líder de los reos comunes instó a los sectores a sumarse en este “esfuerzo único” porque vale “creer que somos hermanos cobijados bajo un mismo cielo”.
Incluso, cuestionó que algunos duden de que este nuevo proceso “de paz social” se logre mantener.
“Nosotros hacemos una invitación bastante amplia a todos aquellos sectores que todavía no se han involucrado, para que de alguna manera se acerquen y sean parte de este valioso proceso”, solicitó Serrano.
También se han flexibilizado algunas medidas, como los horarios de visitas íntimas y de familiares. Se desarrollan actividades recreativas como la de ayer, en el día Nacional del Interno, dónde se les dio permiso a los reos de recibir a tres o dos familiares.
Iglesias se suman a acompañamiento
Diferentes representantes de las iglesias en el país se sumaron ayer al proceso de acompañamiento del proceso de tregua y pacificación de las pandillas.
Incluso, realizaron un recorrido por los recintos del penal de Mariona, dónde purgan pena cerca de cinco mil reos.
Martín Barahona, obispo de la Iglesia Episcopal, leyó un comunicado en el que indican que se suman “para ser luz en medio de la oscuridad y proclamar el mensaje de reconciliación”.
“Hacemos un llamado vehemente a todos los sectores de nuestra sociedad y de nuestro gobierno, para tomar el camino de la unidad y abrazar la causa noble de la paz”, leyó el religioso.



