María Carmen muestra una piña cortada en los campos de la Cooperativa San Carlos, cultivada con fondos del proyecto FOMILENIO, en Chalatenango, 70 kilómetros al norte de San Salvador. FOMILENIO fue creado para mejorar la zona norte de la región más pobre de El Salvador, promoviendo oportunidades para los residentes para elevar su nivel de vida.
Carlos Mario Márquez
Chalatenango, El Salvador/AFP
“De pequeña agricultora pasé a producir más y doy empleo a 40 personas”, declara a la AFP Carmen Vásquez, una de las beneficiarias de FOMILENIO, un programa que con 461 millones de dólares aportados por Estados Unidos desarrolló obras para reducir la pobreza en el norte de El Salvador.
Vásquez, una mujer de 56 años, ojos claros y 1,60 metros conforma el directorio de la empresa Hortofrutícola de la Zona Norte, un centro de acopio de 41 cooperativas bajo la marca “El Salvador Produce” que reúne a 2 mil 500 socios, producto del programa sin precedentes que comenzó en 2007 y concluyó el jueves.
Con un crédito de FOMILENIO, pasó de producir tomates en seis invernaderos a 26 y de 10 empleados a 40 en su finca “Tierra Fría”, enclavada entre pinos a un mil 60 metros sobre el nivel del mar en ciudad de La Palma, 85 km al norte de San Salvador, donde además cultiva chiles, espinaca, cilantro, entre otros.
Sebastián Menjívar, de 41 años, también aceptó el desafío y pasó del monocultivo de sandía a producir papaya, plátano y coco.
“Antes el trabajo era familiar pero FOMILENIO nos capacitó y ahora tengo ocho empleados y mi situación mejoró”, destacó Menjívar.
La Cooperativa San Carlos, de 560 hectáreas en el municipio de El Paisnal, norte de San Salvador, que antes producía solo caña de azúcar ahora incluye en sus siembras piña, mango, verduras y plátanos.
A los 461 millones de dólares de FOMILENIO, el gobierno salvadoreño aportó otros 500 millones adicionales para mitigar la pobreza de 850 mil habitantes de la zona, con el fortalecimiento de la agricultura, ganadería y el turismo, al que destinó 71 millones de dólares.
La donación también incluyó infraestructura comunitaria, educativa, de agua potable y electrificación. La obra más emblemática, valorada en 278 millones de dólares, es la carretera Longitudinal del Norte, que con 223 km atraviesa el país. El programa abarcó 94 municipios muy pobres en seis departamentos.
Hortofrutícola ahora abastece a las dos principales cadenas de supermercados del país, con lo que obtiene “mejores precios” y “pagos a tiempo”.
Equipada por la Agencia Internacional para el Desarrollo (AID), la marca “El Salvador Produce”, dispone del moviliario apropiado para la conservación y limpieza de los productos que vende.
“Aquí he logrado iniciar mi vida laboral, antes la única opción de las mujeres era el servicio doméstico”, comentó a la AFP Jazmín Maravilla, de 18 años, que acaba de concluir su educación media.
Diariamente, la actividad es intensa para suplir los pedidos de legumbres, verduras y frutas.
“Poner el tomate y demás productos en los estantes de los supermercados no es fácil, porque además del control de calidad se debe pesar y empaquetar”, explicó Trinidad Rodríguez, una mujer de 52 años.
En Chalatenango también se estableció la Sociedad Cooperativa de la Zona Norte, que aglutina a dos mil ganaderos que ahora cuentan con su propia planta de distribución de leche, mientras Lácteos de Morazán fue creada en la zona oriental del país.
Durante la ejecución de FOMILENIO se realizaron dos mil 659 procesos de contratación por 380 millones de dólares, y se crearon 42 mil empleos.
El director de FOMILENIO, el salvadoreño José Ángel Quirós, dijo a la AFP que el desafío es “lograr la sostenibilidad de los programas y obras” para reducir la pobreza, en una región que fue una de las más afectadas por la guerra civil que se prolongó en el país desde 1980 a 1992.
La guerra civil dejó un saldo de más de 75 mil muertos, 7 mil desaparecidos y pérdidas a la economía nacional por más de un mil 500 millones de dólares.



