Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Profesionales del laboratorio de Toxinas Marinas de la Universidad de El Salvador (UES) realizaron el 20 de septiembre un muestreo de Fitoplancton tóxico en la playa Mizata, La Libertad.
Según los resultados del monitoreo los especialistas encontraron mil 998 células por litro de la especie Pyrodinium bahamense.
Dicha especie, explicaron los expertos, es productora de toxinas paralizantes.
Asimismo, informaron sobre el desarrollo de algunos análisis de saxitoxinas en “ostras” colectadas en las playas: Los Cóbanos, Mizata y El Zonte. Estos han sido enviados a la Comisión Nacional de Marea Roja (CONAMAR), conformada por el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MSPAS), Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN).
Según información brindada por la Secretaría de Comunicaciones de la UES, durante los últimos tres años la costa de El Salvador ha sido afectada por este tipo especie tóxica.
La distribución espacial y temporal de dicha especie en la costa salvadoreña; en años anteriores Pyrodinium bahamense ha proliferado en altas concentraciones en el Golfo de Fonseca, El Cuco, Taquillo, El Zonte y Acajutla.
Como parte de su preparación y aporte, los profesionales del laboratorio Toxinas marinas de la UES, continuará monitoreando el fitoplancton tóxico y su concentración analítica de saxitoxinas en la costa salvadoreña.
Estudios manifiestan que el impacto de los afloramientos de fitopláncton tóxico se pone particularmente en evidencia cuando afectan a los recursos marinos, como en el caso de la acuicultura.
Al parecer, el fitopláncton produce toxinas, las cuales son acumuladas por los moluscos y en determinados casos, por los peces. Normalmente, estos organismos no muestran ninguna anomalía, pero acumulan las toxinas en sus órganos. Dichas toxinas pueden ser transmitidas a los seres humanos a través del consumo de mariscos contaminados, los cuales hasta ahora no son detectados de forma inmediata.



