Tegucigalpa/AFP
Estados Unidos canceló desde hace dos semanas los vuelos con deportados que aterrizaban en el aeropuerto de Toncontín (periferia sur de Tegucigalpa), uno de los más peligrosos del mundo, después de que un avión con 130 migrantes estuvo cerca de accidentarse, informó a la AFP este jueves una fuente oficial.
"Se han cancelado los vuelos en Toncontín desde hace dos semanas. Los gringos (estadounidenses) tienen miedo de aterrizar. Estoy muy molesta por esto, en doce años no ha habido problemas y por uno (de los aviones) que tuvo problemas, se cancelan", se quejó la directora del Comité del Atención del Migrante Retornado (CAMR), la monja brasileña Valdete Willeman.
Willeman confirmó versiones de prensa local de que el 20 de agosto el piloto de uno de los aviones que transportaba a 130 deportados aterrizó casi a la mitad de la pista, y estuvo cerca de caer al abismo.
Añadió que los hondureños deportados llegarán de ahora en adelante al aeropuerto de San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, 240 kilómetros al norte de la capital.
El Servicio de Inmigración de Estados Unidos enviaba dos vuelos semanales con deportados hacia el aeropuerto de Toncontín.
Estados Unidos deportó, en lo que va del año, a 24.335 hondureños, de los cuales los últimos 225 llegaron el martes a San Pedro Sula, según el CAMR. El año pasado los deportados sumaron casi 23.000.
La suspensión de los vuelos ocurrió en medio de un fuerte debate sobre la conveniencia de cancelar las operaciones aeronáuticas del Toncontín como aeropuerto internacional, uno de los más peligrosos del mundo, ya que se encuentra rodeado de montañas y con una pista de sólo dos kilómetros de longitud.



