Moscú/AFP
Novosti/TeleSUR
El gobierno ruso prohibió operar en Rusia a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), por lo cual esa institución tendrá que cesar sus actividades el 1 de octubre a más tardar, anunció este miércoles el ministerio de Relaciones Exteriores.
Rusia acusa a la USAID, que está bajo el mando del departamento de Estado norteamericano, de tratar de influenciar la política interior al apoyar asociaciones críticas con el régimen.
"La decisión fue tomada en primer lugar porque el trabajo de los responsables de la agencia en nuestro país estaba lejos de adecuarse a los objetivos declarados de facilitar el desarrollo de la cooperación humanitaria bilateral", dijo el comunicado de la cancillería rusa.
"Se trata más bien de intentos de influenciar los procesos políticos -incluyendo elecciones a distintos niveles-" a través de becas, indicó el comunicado del ministerio, que subrayó que la USAID debía "poner fin a sus actividades el 1 de octubre".
El vocero del despacho, Alexander Luskashévich, dijo que la decisión fue adoptada porque las actividades que desarrollan en territorio ruso los representantes de la USAID “muchas veces no se corresponden con el objetivo declarado de promover el desarrollo de la cooperación humanitaria bilateral”.
Luskashévich sostuvo que la Usaid ha intentado “influir mediante la entrega de subvenciones en los procesos políticos, incluidas elecciones de distinto nivel, y las instituciones de la sociedad política”.
El departamento de Estado norteamericano dijo estar "sumamente orgulloso de lo que USAID ha hecho en Rusia en estas dos últimas décadas".
La portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Victoria Nuland, indicó que el Gobierno estadounidense recibió una nota diplomática de las autoridades rusas el pasado 12 de septiembre en la que comunicaban la decisión.
"Lamento mucho que cierre la oficina de USAID", declaró Arseni Roguinski, presidente de la asociación Memorial, que procura defender los Derechos Humanos y la preservación de la memoria histórica en el país.
"Resulta imposible no ver en esto la continuación de la política aislacionista" de Rusia, agregó, calificando la ayuda de USAID de "significativa".
Señaló que pese a no tener en adelante una presencia física de la USAID, Estados Unidos seguirá “comprometido en apoyar la democracia, los derechos humanos y el desarrollo de una sociedad civil más robusta en Rusia”.
Expertos estiman que la decisión de Moscú posiblemente perjudique las relaciones entre Rusia y Estados Unidos, en momentos en que ambos países tienen divergencias en temas como Siria o una reciente ley que obliga a las organizaciones no gubernamentales (ONG) extranjeras que actúan en Rusia a presentarse públicamente como "agentes" del exterior.
El analista Viktor Kremeniuk dijo a la AFP que la decisión de cesar las actividades de USAID en Rusia "apunta a deteriorar las relaciones entre Rusia y Estados Unidos".
En 2008, Gran Bretaña había suspendido las actividades en dos ciudades rusas de su principal institución cultural en el extranjero, el British Council, en respuesta a lo que calificó de acciones "reprensibles" de las autoridades de Rusia, en un nuevo deterioro de las relaciones entre ambos países.
En 2002, Rusia había pedido al Cuerpo de Paz estadounidense que abandonara el país.
Desde la desintegración en 1991 de la Unión Soviética, Washington ha invertido dos mil 700 millones de dólares en distintos programas en suelo ruso. Estos programas incluyen, además de actividades para “promover la democracia”, ayuda para la lucha contra enfermedades, asistencia a huérfanos y apoyo a proyectos en materia medioambiental.
La agencia estadounidense tiene una fuerte presencia en América Latina, donde brinda apoyo a Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y a agrupaciones políticas de derecha, principalmente en países como Venezuela, Nicaragua, Ecuador y Bolivia.



