Los bailes folclóricos fueron lo mejor del desfile de los actos independentistas.
Saúl Martínez
Redacción Diario Co Latino
Simón Beltrán, es la persona que cada año se encarga de decorar el altar cívico, que sirve para recibir la antorcha de la paz, en el estadio Mágico González y así conmemorar los actos de Independencia.
Beltrán desde muy joven es el encargado de decorar el altar y cada año es un reto para él, ya que tiene un mes antes de la celebración, para afinar los detalles que llevarán los símbolos patrios y los juegos pirotécnicos.
Esto forman parte del trabajo de Simón, que también tiene que lograr atraer, con su decoración la atención de miles que llegan a la celebración de las fiestas cívicas cada 15 de septiembre.
El estadio abrió sus puertas para recibir los coloridos desfiles de los estudiantes, los militares y la academia de Seguridad Pública y también permitir que los aproximadamente 42 mil asistentes disfrutaran de las exhibiciones preparadas para conmemorar la independencia.
Este año, al celebrar la independencia patria del 15 de septiembre de 1821 se realizaron diferentes actividades como la izada del pabellón en el redondel Masferrer, del Paseo General Escalón; la colocación de ofrendas florales de los diferentes órganos de estado, en la Plaza Libertad y la jornada culminó en el Estadio Mágico González, con los desfiles y la participación del Presidente de la República, Mauricio Funes, quien entregó la antorcha de la Paz a la atleta Evelyn García, acompañada por el deportista Julio Calderón y un estudiante destacado del INFRAMEN, Romeo Hernández.
García con la antorcha en mano se dirigió al pebetero “Castillo Cultural”, donde encendió la llama. En este se habían colocado 14 antorchas que representaban a los departamentos del país, una paloma, que simboliza La Paz y la Libertad que tanto anhela El Salvador y los símbolos patrios como la bandera y el escudo nacional.
“Nos sentimos orgullosos y contentos de poder estar presentes en estas actividades que año con año se realizan, pues esto hacer ver que los jóvenes utilizan su tiempo en algo productivo para ellos mismos, y a nosotros como familiares nos alegra ver este resultado, de la misma forma esperamos que nuestras tradiciones no se pierdan a través de los años”, dijo Armando Estrada, quien disfrutaba del evento.
En esta celebración los grupos que realizaban sus coreografías al compás de la música y las batucadas ponían un toque de coordinación y disciplina de las diferentes instituciones educativas que han contado con el apoyo del Instituto Nacional de la Juventud (INJUVE).
Miguel Pereira, director de INJUVE, mencionó que “estos jóvenes participantes han sido seleccionados por el primer, segundo y tercer lugar en la rama del baile, además de que son estudiantes de nivel superior, quienes invierten su tiempo en algo valioso como son estas actividades y eso los aleja de hechos de delictivos.
Las distintas bandas de paz, un promedio de 21, hicieron vibrar con tambores y trompetas el estadio, mientras la simpatía y belleza que derrocharon cada una de sus diferentes cachiporristas, ponían otro toque de alegría este magno evento.
Estas bandas también mostraron su creatividad en la confección de sus trajes llenos de colores y distintos diseños. También en la habilidad de sus bailarinas que se movían al son de la música y de los grupos los alumnos que danzaban con distintos trajes típicos la música folclórica que recuerda las costumbres culturales del país.
Es de destacar que con el lema “la música es un arte y la disciplina nuestro valor”, cuatro centros educativos unieron su talento musical para hacer escuchar un solo ritmo entre ellos, el Instituto Nacional general José Manuel Arce, Instituto Nacional Francisco Menéndez, Instituto Nacional Técnico Industrial y el Liceo Reverendo Juan Bueno, con el objetivo de mostrar a la población que los jóvenes salvadoreños se pueden integrar y participar sin distinciones de institutos.
Estas instituciones participantes, las cuales se convirtieron en los
principales protagonistas contaron con el apoyo del Ministerio de Educación.
Sandra Alas, directora departamental de San Salvador, dijo que esta fusión de instituciones tuvo como propósito unir a los escolares para realizar una sola participación y hacer ver a la sociedad que se puede vivir en paz, libre de violencia.
A eso de la una de la tarde la fiesta cívica terminó en el Mágico González y los salvadoreños volvieron a sus hogares después de haber participado en la conmemoración del 191 aniversario de Independencia de la corona española.



