Cojutepeque/AFP
Las pandillas de Guatemala y de Honduras mantienen interés en igualar la tregua que acordaron en El Salvador la Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18, informaron a la AFP los involucrados en el proceso.
"Nuestros compañeros de Guatemala y de Honduras incluso han enviado peticiones al gobierno (de sus países) pidiéndoles que se den inicio a procesos similares", declaró uno de los cabecillas de la Barrio 18, Carlos Mójica Lechuga, recluido en el penal de Cojutepeque, 35 km al este de San Salvador.
Mójica afirmó que "comisiones" de las maras en esos países han visitado El Salvador para conocer del proceso que llevó a la tregua iniciada el 9 de marzo, bajo la mediación del vicario castrense Fabio Colindres y el ex comandante guerrillero Raúl Mijango, y verificación de la OEA.
Mijango, que ya se reunió con algunos de esos cabecillas de Guatemala y Honduras, declaró que el interés por replicar el proceso salvadoreño está vigente, pero advierte que podría ser de forma más lenta.
"Esta experiencia exitosa que estamos llevando adelante no sólo está siendo vista con buenos ojos por otros países hermanos, sino que algunos hasta lo quieren replicar", dijo Mijango en la cárcel, durante un acto de conmemoración de seis meses de la tregua.
El mediador aseguró que el subsecretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de Estados Americanos (OEA), Adam Blackwell, le comentó que un proceso de distensión será "muy lento" en Guatemala y Honduras porque hace falta un liderazgo desde la sociedad civil.
"Hace falta un monseñor Colindres que asuma la responsabilid (y) que esté dispuesto a correr todos los riesgos para llevar adelante un proceso que haga cambiar el país", comentó Mijango.
Mijango instó a las autoridades de Guatemala y Honduras a seguir buscando un proceso de distensión porque las pandillas "han expresado voluntad", tras ver el caso salvadoreño.
Funcionarios gubernamentales de seguridad de Guatemala y Honduras han llegado también a El Salvador para enterarse del pacto de no agresión de las maras.
Para Mójica, el proceso de El Salvador "se puede regionalizar". "Los compañeros han manifestado su interés en incorporarse a procesos similares", insistió Mójica, , conocido con el apodo de "Viejo Lin".
El pacto redujo el promedio diario de homicidios, según datos oficiales, de 14 a 5, con lo que, de acuerdo con el gobierno, El Salvador dejó de figurar como la segunda nación más violenta del mundo, después de Honduras.



