Damasco/AFP
El mediador Lakhdar Brahimi se entrevistó este sábado en Damasco con el presidente Bashar al Asad y avisó que el conflicto sirio es una "amenaza para el mundo", cuando el jefe de Estado sirio dijo que una salida política a la crisis depende del apoyo exterior a los rebeldes.
Durante su entrevista con el mediador de Naciones Unidas y de la Liga Árabe Brahimi, en Siria para tratar de encontrar una solución a un sangriento conflicto que entre en su 19º mes, el presidente Asad llamó a un diálogo intersirio, según la televisión pública.
"El auténtico problema en Siria es combinar el aspecto político y el trabajo sobre el terreno. El trabajo sobre el aspecto político continúa, sobre todo gracias a un llamamiento internacional al diálogo centrado en las aspiraciones del pueblo sirio", dijo Asad.
"El éxito de la acción política dependerá de las presiones sobre los países que financian y entrenan a los terroristas y hacen entrar armas en Siria, para que dejen de hacerlo", añadió el presidente sirio.
El presidente sirio aseguró que su país "coopera totalmente con todos los que trabajan con sinceridad y de manera neutra e independiente para resolver la crisis", en una entrevista en la que participaron el ministro de Relaciones Exteriores, Walid Mualem, y la consejera presidencial Bosaina Chabane.
El mediador Brahimi, que el lunes había considerado su misión "muy difícil", por su parte advirtió: "la crisis es peligrosa, se agrava y representa una amenaza para el pueblo sirio, para la región y para el mundo".
"Vamos a hacer todo lo posible para avanzar y para poner todos nuestros esfuerzos y nuestras posibilidades en ayudar al pueblo sirio", añadió el nuevo mediador, en misión por primera vez en Siria.
Aseguró que "el gobierno sirio ha prometido ayudar a la oficina (del mediador) en Damasco para que haga bien su trabajo". Esta oficina estará dirigida por el diplomático Mokhtar Lamani.
"Vamos a estar en contacto con los países que tienen intereses e influencia en el caso sirio", dijo Brahimi, e indicó que estará en relación con miembros del comité Cuadripartita.
Este comité, "el grupo de contacto" sobre Siria, agrupa a Egipto, Irán, Arabia Saudita y Turquía.
Los países occidentales, con Estados Unidos a la cabeza, y también Turquía, piden la salida del presidente Asad, mientras que Irán, Rusia y China, aliados de Damasco, son favorables a una transición política pero no reclaman la partida del presidente sirio.
Por otra parte, según la televisión siria, el emisario internacional aseguró "que trabajará con toda independencia, basándose en el plan Annan y en la declaración de Ginebra".
Esta fija principios para la transición en Siria, pero no llama a la salida del presidente Asad.
El viernes, Brahimi tuvo contactos con miembros del Comité de Coordinación para el Cambio Nacional y Democrático (CCCND, oposición interior), y con el embajador ruso y el encargado de asuntos chinos en Siria.
El emisario de la ONU y de la Liga Árabe también se reunió con el personal de Naciones Unidas en el lugar y con un delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).



