Por José Luis Fraga
Ginebra/AFP
Amnistía Internacional (AI) manifestó su preocupación por el respeto de los derechos humanos en la conversaciones de paz entre el gobierno y las FARC en Colombia, al iniciarse una nueva sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU esta semana en Ginebra.
"Para conseguir una paz verdadera y duradera en Colombia, el respeto pleno a los derechos humanos y la implementación de medidas efectivas para poner fin a la impunidad tienen que ser la columna vertebral de cualquier negociación entre las partes", indicó a la AFP Amnistía Internacional.
"El recién aprobado marco jurídico para la paz, así como el intento de reforzar el fuero militar, debilitarán significativamente la lucha en contra de la impunidad en Colombia, y mandarían un peligroso mensaje a las partes del conflicto de que, a pesar de los esfuerzos para negociar una paz, pueden seguir abusando de los derechos humanos, con impunidad", precisó AI.
"Nos preocupa que antes de iniciar las conversaciones se haya aprobado el llamado marco jurídico para la paz, ley que permite al Estado renunciar a investigar los crímenes cometidos por guerrilleros y miembros de la fuerza pública", afirmó por su parte la Comisión Colombiana de Juristas.
"Invitamos al Consejo de Derechos Humanos a respaldar decididamente a Colombia en el proceso que se inicia, pero también a demandarles acciones concretas frente a los riesgos que este enfrenta", agregó.
Además pidió que se "generen pronto condiciones para un cese de hostilidades" y se de prioridad "a la garantía de los derechos de las víctimas", subrayó la Comisión Colombiana de Juristas.
El catedrático de Ginebra, Jean-Pierre Gontard, facilitador suizo en la mediación de paz en Colombia entre 1998 y 2008, consultado por la AFP dijo que "por primera vez se han sentado en la misma mesa y han pactado una agenda, ahora tienen que encontrar una solución criolla para que los líderes de la FARC puedan participar en la vida política".
Gontard no quiso hablar de amnistía, "porque eso es un jaleo tremendo", pero recordó que en negociaciones anteriores con otros grupos guerrilleros se consiguió "que los jefes" abandonaran las armas y tuvieran acceso a la actividad política tradicional.
"Los jefes no van a salir del monte si no están convencidos de que no los van a matar cuando vayan a una reunión pública, y si no ven la posibilidad de entrar en la política clásica y que se puedan presentar a elecciones", resumió Gontard.
En cuanto a los jóvenes que constituyen la tropa de las FARC, Gontard valoró el impacto potencial que podría tener sobre ellos la restitución de tierras a los campesinos que está prevista en unas de las leyes promovidas por el gobierno colombiano para encausar las negociaciones de paz.
"De las 4 o 5 millones de hectáreas de tierras a devolver, si en un año devuelven 1 millones de hectáreas, sería la condición de posibilidad para que los jóvenes de la tropa de la FARC se digan que valió la pena lo que han hecho, que han ganado y entonces dejen las armas", agregó.
"Suiza está muy contenta que las dos delegaciones hayan arribado a un acuerdo al término de la primera fase de las negociaciones, que es la más difícil, los amigos de Colombia debemos felicitarles y desearles buena suerte", concluyó Gontard.



