Cojutepeque, El Salvador/AFP
Los miembros de la Pandilla Barrio-18 desde la cárcel de Cojutepeque, 35 km al este de San Salvador, afirmaron este miércoles que una tregua iniciada el 9 de marzo se convirtió en un proceso de «pacificación» social en El Salvador.
«Esto ya no es una tregua, es el inicio de un proceso de pacificación, entonces hemos pasado a un proceso mayor que busca la paz social», declaró el cabecilla de la pandilla 18, Carlos Mojica Lechuga, más conocido como ‘el Viejo Lin’.
Tras participar en un acto religioso en el hacinado penal de Cojutepeque, con capacidad para 350 internos pero que alberga a 1.039, Mojica ordenó a todos los miembros de su pandilla a mantener el proceso de paz que goza de la supervisión de la Organización de Estados Americanos (OEA).
«A nuestros compañeros a nivel nacional les pedimos continuar firmes», destacó Mojica.
El proceso de distensión se inicio el 9 de marzo entre las pandillas Mara Salvatrucha (MS-13) y Barrio 18 bajo la mediación del vicario Fabio Colindres y el ex comandante guerrillero Raúl Mijango.
Desde el comienzo de la tregua, el promedio diario de homicidios se redujo de 14 a 5 por día.
Colindres, al celebrar un acto religioso en el penal de Cojutepeque con motivo de los primeros seis meses del cese de hostilidades, dijo que los pandilleros forman parte de «una región de la sociedad que fue brutalmente marginada».
«El 9 de marzo dieron un paso importante al bajar el índice de homicidios, seis meses después ustedes lo mantienen y por eso he venido a animarles, he venido a decirles que hay futuro para ustedes», destacó el vicario.
Por su parte, el ex comandante Mijango comentó que en 189 días de distensión 1.624 vidas de salvadoreños se han «salvado de morir».
Durante un discurso, ‘el Viejo Lin’ dijo que la pandilla 18 «ratifica la confianza» en Colindres y Mijango, a quienes calificó de «verdaderos patriotas» por alentar un proceso que tiene «muchos detractores».
«Lo que se busca es lograr de manera definitiva la paz; si en el pasado nuestras acciones llevaron muerte hoy es diferente», recalcó el líder pandillero.
En El Salvador, según datos oficiales, están encarcelados unos 10.000 pandilleros y 50.000 están en las calles.



