Por Isabelle Le Page
Viena/AFP
Las grandes potencias acordaron condenar a Irán por la continua extensión de su programa de enriquecimiento de uranio, durante el consejo de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA) en Viena, reafirmando la vía diplomática, a pesar de que Israel reclama más firmeza.
El Grupo 5+1 (Estados Unidos, China, Rusia, Gran Bretaña, Francia y Alemania), llegó a un acuerdo sobre un texto, que será presentado, bajo la forma de una resolución, a los 35 países miembros del consejo de la AIEA, reunidos a puerta cerrada hasta el viernes en Viena, informó este miércoles una fuente diplomática.
En este documento, las grandes potencias expresan su "seria preocupación" por el aumento de la capacidad de enriquecimiento en Fordo, un lugar situado en el interior de una montaña en el centro de Irán.
En su último informe la agencia de la ONU informó también de una duplicación de la capacidad de enriquecimiento de uranio en Fordo, lo que mostró que Teherán continuaba ignorando las resoluciones de Naciones Unidas que le solicitan poner fin a esta actividad.
La reunión del consejo fue suspendida este miércoles al principio de la tarde, tras la presentación de la resolución. La votación se espera para el jueves por la mañana.
Los occidentales terminaron convenciendo a Rusia y China, todavía con posturas moderadas respecto al caso iraní, para unirse a ellos, mientras Israel presiona para conseguir una mayor firmeza con Irán y agita desde hace meses la amenaza de una intervención militar.
Si esta resolución fuera adoptada, se trataría de la duodécima en los nueve años que la AIEA lleva investigando a Irán.
Esta resolución se produciría en un momento en que Israel y Estados Unidos muestran de forma cada vez más abiertas sus divergencias sobre este caso. Washington excluyó el lunes imponer a Irán una "línea roja clara" para impedir que se dote de la bomba atómica, como reclamó en varias ocasiones el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
"La resolución es en sí misma un posicionamiento. Está claro que nadie quiere ver una ataque israelí oponerse a la diplomacia", indicó a la AFP Mark Hibbs, del grupo de reflexión Carnegi Endowment for International Peace.
La importancia de la diplomacia se subraya en dos ocasiones en el texto de resolución, añadió.
El documento informa de la negativa de Irán a permitir a la agencia el acceso a los lugares que desea inspeccionar, especialmente la base militar de Parchin, cerca de Teherán.
La AIEA sospecha que Irán llevó a cabo en este lugar pruebas de detonaciones convencionales aplicables a lo nuclear y observó desde febrero actividades en el lugar que harían temer que el país esté eliminando cualquier prueba comprometedora. "Cuando la agencia pueda acceder al lugar, su capacidad de proceder a una verificación eficaz habrá sido entorpecida", indicó la agencia en su último informe.
La última resolución de la AIEA contra Irán se remonta a noviembre de 2011, tras la publicación de un informe especialmente severo, donde presentaba elementos que indicaban que el país había trabajado en la puesta a punto del arma nuclear antes de 2003, y puede que después.
En esa ocasión, 32 países la aprobaron, pero Indonesia, Cuba y Ecuador se abstuvieron.



