San Francisco/dpa
Las autoridades del parque nacional de Yosemite, en el estado norteamericano de California, extendieron eljueves lal alerta emitida para los visitantes del predio, luego de que una tercera persona muriera de hantavirus tras realizar una estadía en el parque.
Las autoridades estadounidenses habían emitido un alerta para 10.000 visitantes que se habían alojado en uno de los campamentos del parque. Pero ahora el alerta se extendió a 22.000 personas, que podrían estar en riesgo de haber contraído la enfermedad, debido a que uno de los casos fatales se produjo en un hombre que estuvo hospedado en otro lugar del parque.
"Estamos trabajando estrechamente con las autoridades sanitarias (...) y recomendamos a todos los visitantes que pudieran haber estado expuestos al virus que busquen asesoramiento médico en cuanto sientan los primeros síntomas", dijo el jefe del parque, Don Neubacher.
Hasta ahora se han registrado ocho casos de enfermedad, de los cuales tres fueron fatales. La última muerte fue confirmada este jueves luego de que se realizaran análisis por el fallecimiento de un individuo a fines de julio.
Los síntomas del hantavirus son similares a los de una gripe: tras un periodo de incubación de entre una a seis semanas, el afectado muestra una elevada fiebre, escalofríos, dolores musculares y cefaleas.
El virus también puede afectar los pulmones o el sistema nervioso y provocar hemorragias. Se transmite a través de excrementos de roedores, sobre todo de ratones, y las personas se contagian al respirar partículas aéreas provenientes de esos restos.
El mes pasado, las autoridades del parque clausuraron 91 instalaciones para acampar dentro del parque tras haber hallado ratones ciervos, que se meten en las estructuras de las paredes dobles de las cabinas.
Según las autoridades estadounidenses para el control de epidemias (CDC), en el país se produjeron 587 casos entre 1993 y 2011. Uno de cada tres enfermos murió.



