El Presidente de la República, Mauricio Funes, saluda a María Mélida Cornejo, beneficiada con el Programa Nacional de Alfabetización.
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
“Nadie creyó que a mi edad iba aprender a leer y escribir, pero yo no quería morir sin antes aprenden a leer y escribir; pues siempre quise leer la Biblia”, manifestó muy emocionada María Mélida Cornejo, de 82 años, quien desde el 2010, es una de las beneficiadas por el Programa Nacional de Alfabetización, impulsado por el Ministerio de Educación (MINED).
Cornejo aseguró que desde pequeña su mayor sueño fue aprender a leer y escribir; sin embargo, la falta de recursos económicos no permitió que sus padres, quienes procrearon 10 hijos, pudieran pagar el estudio para todos ellos.
“Me gustan mucho las letras, pero sobre todo las matemáticas, lo que más me ha costado es aprender a leer, pero la matemática no. Yo me siento contenta y satisfecha por lo que he aprendido, le doy gracias a Dios y al gobierno por haber hecho todas estas cosas para la pobrería, pues mi padre murió cuando era pequeña y la falta de dinero no permitió que fuéramos a la escuela”, dijo Cornejo, residente en la colonia San José, de Ahuachapán.
Entre lágrimas corriendo su mejillas, Cornejo agradeció al Presidente de la República, Mauricio Funes, por impulsar programas en beneficio de las familias más pobres del país.
“En lo que tengo de vida nunca escuché, ni vi que hubiera un Presidente tan lindo como él; ahora gracias a él ya puedo leer la Biblia, uno de los libros más importantes para mi”, agregó Cornejo, quien asegura que nunca es tarde para aprender, pues la edad no es excusa cuando la oportunidad se tiene.
Las palabras de Cornejo fueron brindadas previo al acto de conmemoración del Día Internacional de la Alfabetización, realizado en el pabellón 5 del Centro Internacional de Ferias y Convenciones (CIFCO), San Salvador.
A la celebración también asistió el Presidente Funes, quien durante su discurso aseguró que leer y escribir es la posibilidad de poder ser verdaderamente libre.
Según el mandatario, la tarea de alfabetización es importante para todos los países del mundo, pero sobre todo para aquellos, que aún luchan para salir del atraso, exclusión, injusticia y pobreza.
“Tradicionalmente se entiende que alfabetizar es saber leer y escribir, y eso es lo que con su testimonio, doña María nos ha agradecido, no solo a mí como Presidente, sino que a todo el equipo que ha hecho posible su anhelo acariciado por muchos años, de poder leer y escribir”, agregó el Jefe de Estado.
Funes aseguró que alfabetizar es mucho más que aprender a leer palabras escritas para comprender y comunicarse con los demás; pues aclaró que el término “alfabetizar”, significa el comienzo de algo.
“La alfabetización es la diferencia entre la oscuridad y la luz, en el terreno intelectual y de la comprensión del mundo que vivimos. Leer y escribir es la posibilidad de ser verdaderamente libre, nadie puede ser libre o aspirar a ser libre, sino sabe leer y escribir”, enfatizó el Presidente Funes.
Asimismo, Funes dijo que alfabetizar es la reivindicación de un derecho que a muchos se les ha negado durante mucho tiempo.
“La negación de un derecho, porque la alfabetización no puede ser tomada como un lujo, una concesión que le hace el Estado a sus ciudadanos; la alfabetización es una oportunidad que tenemos las personas de leer el mundo, de interpretar la realidad y, por lo tanto, de ser libres a la hora de elegir nuestro propio destino”, agregó Funes. Luego aseguró que nadie puede aspirar a ser libre, sino conoce la realidad que le rodea, la entiende, la interpreta y por lo tanto la transforma.
Y es que para el mandatario, la alfabetización es uno de los más fieles indicadores del desarrollo de los pueblos, una de las más grandes expresiones de libertad y de justicia, porque en el fondo, el analfabetismo que es la negación del derecho a alfabetizarse, no es otra cosa que un acto de injusticia, marginación, desigualdad.
“¿Cómo juzgar a quienes nos gobernaron durante décadas y que permitieron que haya tanto analfabetismo en El Salvador, cómo juzgarlos?. En mi opinión es una las muestras palpables de falta de solidaridad y sensibilidad, de quienes gobernaron en el pasado”, aclaró Funes.
Como actual Presidente de la República, Funes dijo no poder olvidar de que el analfabetismo llegó a niveles tan altos porque los gobiernos anteriores no se ocuparon y fueron insensibles de este fenómeno.
Y es que según el último censo de la Dirección General de Estadísticas y Censos, en el 2007, casi el 18% de la población salvadoreña mayor de 15 años no sabía leer ni escribir.
“Hablamos en aquel entonces en el 2007, de más de 680 mil salvadoreños, que no sabían leer ni escribir de acuerdo al último censo de la Dirección General de Estadística y Censos. Ante esa realidad que nos encontramos hace tres años, iniciamos el Plan Nacional de Alfabetización que, hasta el año 2011, de esas 680 mil personas que existían, ha atendido a 135 mil personas que ahora si saben leer y escribir”, sostuvo el mandatario.
El Plan de Alfabetización el cual es desarrollado a nivel nacional, ha permitido que otros 38 mil salvadoreños y salvadoreñas continuaran con sus estudios y poder en algún momento de sus vidas lograr cursar el equivalente al segundo y tercer grado.
Para este año están en proceso de ser alfabetizadas otros 51 mil 700 salvadoreños y salvadoreñas que se sumaran a estos 135 mil personas que saben leer y escribir.
En tres años del actual Gobierno, las autoridades de educación han declarado y logrado que seis municipios del país estén libres de analfabetismo.
Dichos municipios, aseguró Funes, pertenecen a zonas muy afectadas por la exclusión, pobreza y desigualdad.
Los seis municipios libres de analfabetismo son: Jocoaitique, en el departamento de Morazán; San Antonio los Ranchos, San Francisco Lempa y Azacualpa, en Chalatenango; Comacarán, en San Miguel, y Masahuat, en Santa Ana.
Funes aseguró, que como Gobierno tiene una concepción de la educación muy diferente a la que tienen otras fuerzas políticas, las cuales gobernaron por años el país y no tomaron en cuenta la necesidad del pueblo al cual se deben.
Además dijo que en los 20 meses que quedan de su gestión, continuará con los programas que ayudan a que las familias de menores recursos mantengan a sus hijos dentro del sistema educativo, pues aseguró que la educación es parte del desarrollo productivo de los países.



