Por Francesco Fontemaggi
París/AFP
La OCDE urgió al Banco Central Europeo (BCE), que desde el jueves se reúne en Fráncfort, a intervenir en los mercados para reducir el coste de financiación de los Estados más endeudados de la Eurozona, como España e Italia, y alejar el espectro de un estallido del bloque monetario.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) redujo además sus previsiones de crecimiento para 2012 en los países más industrializados del planeta (G7), con excepción de Japón, y estimó que "la crisis en la zona euro sigue representando el riesgo principal para la economía mundial".
La OCDE considera "crucial alejar los temores" de un estallido de la Unión Monetaria, formada por 17 países, y recomienda para ello que el BCE "intervenga en los mercados de deuda, a fin de mantener el diferencial (de tasas) entre los países (del bloque) a niveles justificados por los
fundamentos de sus economías".
Italia y España, tercera y cuarta economías de la Eurozona, se ven obligadas a financiarse a precios exhorbitantes pese a las reformas drásticas y a los programas de austeridad draconiana que adoptaron, a causa del recelo de los mercados.
El presidente del BCE, Mario Draghi, dijo estar decidido a poner todo su empeño para salvar al euro, incluyendo intervenciones directas de la institución en el mercado de obligaciones de deuda soberana.
La OCDE insta asimismo al BCE a rebajar su tasa directriz, o al menos la que usa para dar préstamos a los bancos, y llama a los países de la Eurozona a acelerar los proyectos de unión bancaria mediante garantías conjuntas de depósitos y la adopción de mecanismos comunes de solución de crisis.
La OCDE advierte que el agravamiento de la crisis de la Eurozona desde la pasada primavera boreal debilitó las perspectivas de reactivación en 2012 en seis de los siete países del G7 (Estados Unidos, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá). La excepción es Japón, en proceso de recuperación del tsunami y el accidente nuclear que en 2011 devastaron el noreste del país.
Además, "una intensificación ulterior de la inestabilidad de la zona euro podría tener efectos de contagio significativos en la demanda mundial", previene la OCDE, una entidad con sede en París, que agrupa a una treintena de las mayores economías del planeta.
El diagnóstico de la OCDE es más que preocupante: "En la zona euro, la debilidad de la periferia", ejemplificada actualmente por países del sur europeo como Grecia y España, "se está extendiendo a los principales países" del bloque: Alemania, Francia e Italia.
Alemania, motor de Europa, debería contentarse en 2012 con un crecimiento de su PIB de 0,8% (cuatro décimas menos que el 1,2% que la OCDE le auguraba en mayo) y podría sufrir una ligera recesión en la segunda mitad del año.
El PIB (Producto Interno Bruto) de Francia se estancará en +0,1% en 2012 (+0,6% en la previsión anterior). Y el de Italia debería contraerse un 2,4% (-1,7% en las proyecciones de mayo).
En el caso de Estados Unidos, la revisión a la baja es mínima, dado que, según la nueva proyección, la principal economía mundial crecerá este año 2,3%, apenas una décima menos que en la previsión de mayo.
El PIB canadiense crecerá un 1,9% (tres décimas menos que en la previsión anterior).
La actividad se acelerará en cambio en Japón, con un aumento del PIB de 2,2% (frente a 2% en las previsiones de mayo), por efecto de la reconstrucción después de los desastres que azotaron el año pasado al archipiélago.



