Esta mañana Ernesto Zelayandía, derecha, Ministro de Gobernación, en la entrevista de Agenda de Nación de Canal 10 y Radio Nacional. Foto Diario Co Latino/Josué Parada.
Redacción Diario Co Latino
El Ministro de Gobernación, Ernesto Zelayandía, manifestó hoy que para el gobierno, uno de los objetivos de las celebraciones del mes cívico es destacar el enfoque centro americanista de la independencia.
En la entrevista Agenda de Nación, transmitida por Canal 10 y Radio Nacional, Zelayandía retomó el mensaje del discurso del Presidente Funes en la inauguración del mes cívico.
El ministro Zelayandía manifestó que uno de los objetivos del Comité Cívico Nacional, desde el inicio del gobierno del Presidente Funes, ha sido el darle el enfoque de la unión centroamericana a las fiestas cívicas.
“Uno de los cambios es precisamente ese enfoque centroamericanista. Ahora somos república y también le damos ese contenido, que también mencionó el Presidente Funes, de la unión nacional”, afirmó el funcionario.
El Comité Cívico Nacional, en el que participan distintas instituciones gubernamentales y no gubernamentales, coordina las distintas actividades alusivas a la celebración del 191 aniversario de la independencia.
“Lo que tenemos que destacar en este mes cívico es precisamente esa vocación desde el nacimiento, acta de nacimiento, esa vocación centro americanista”, recalcó el Ministro de Gobernación.
Agregó que en los años anteriores se enfatizaba el tema salvadoreño, como si fueran solamente de El Salvador, lo cual es un error, incluso, histórico, porque en 1821 no existía El Salvador como República, ni existían los otros países, sino la región que la tenía organizada administrativamente la corona española.
Zelayandía señaló que “lo que conmemoramos es la independencia de la corona española, en 1821 España tenía dominio aquí; nos vino a causar una serie de perjuicios a los pueblos originarios”.
Por esta razón, explicó, que muchas personas de los pueblos indígenas no se sienten felices con estas fiestas, porque dicen que no significó para ellos un progreso, no significó libertad, tanto es así que años después vino la insurrección de Anastasio Aquino, en 1832, para evidenciar esa situación de que estas poblaciones eran oprimidas



