Señor Altamirano:
Quiero comentar el editorial que escribe
este día titulado: “Ya comenzó la
avalancha de demandas sin sentido”, respecto a la demanda de inconstitucionalidad sobre la subasta, en la asignación de frecuencias en el espectro radioeléctrico del país, de parte de varias organizaciones sociales entre ellas ARPAS, quienes nos representa a las radios comunitarias.
Don Altamirano, siempre he admirado la coherencia y sinceridad de sus discursos en los editoriales de su empresa periodística. Es una persona que no tiene doblez. Pero a que posea la verdad absoluta es otra cosa. Por eso le escribo, para exponerle nuestra verdad, que no es la suya.
Usted opina que se inicia una pequeña “avalancha de peticiones de «compadres hablados» para ir desmantelando lo que resta de seguridad jurídica en el país”. La coherencia y la razón le acompañan, pues queremos desmantelar la seguridad jurídica del país que tiene que ver con los medios de comunicación, pues esa seguridad jurídica solamente ha beneficiado a las grandes empresas mediáticas y según nuestro criterio la comunicación es un bien social y por lo tanto no debe de estar al servicio de unos pocos, sino al servicio de los distintos sectores que conformamos este país. Lo falso de su discurso, y que cae en la calumnia, es que esta petición que hemos realizado a la CSJ sea de “compadres hablados”. La lucha que hemos realizado la radios comunitarias en el país inicia desde que nacimos como radios al servicios de las comunidades y no responde a intereses que no sea democratizar la comunicación y a un derecho que tenemos como colectivos y seres humanos.
El editorial muestra coherencia hasta en el trato. Acostumbrado a denigrar y descalificar, por su estatus social y económico, las ideas de quienes piensan distinto a Usted, llama a la petición “pasmosa demanda”, “desaguisado”, “legislatura del pelaje”, etc. Claro, a este lenguaje Usted le llama “libertad de expresión”.
Mi admiración es tan grande hacia Usted don Altamirano, que me sorprende hasta su coherencia ideológica. Usted está preocupado por la libertad y no por la igualdad. Reconoce que hay desigualdad, pero nosotros los de abajo, nos resulta difícil entenderla. Debemos sacrificar la igualdad por la libertad. El problema es que la libertad a la que se refiere es la de unos pocos, que siempre la han disfrutado, y la mayoría del pueblo no ha tenido las condiciones económicas para hacerla realidad.
Don Altamirano no nos mueven resentimientos, sino el derecho que tenemos las mayorías populares, que Usted acostumbra a llamar chusmas, las comunidades organizadas y distintos sectores sociales a contar con medios para difundir nuestras ideas, nuestra cultura, en definitiva nuestra realidad. Los medios de comunicación privados no nos representan, ni coinciden, como Usted, con nuestra verdad.
Yo no espero que Usted se una a nuestra lucha, será difícil que renuncie a su coherencia y a su verdad; todo lo contrario, utilizará su medio, como siempre lo ha hecho, para atacar, calumniar y descalificar nuestra lucha. Sin embargo, hasta Roma dejó de ser imperio.
Saludos.
Alcides Ernesto Herrera
Director de Radio y Televisión Izcanal



