Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Representantes del Centro de Investigación sobre Inversión y Comercio (CEICOM), aseguraron que el gobierno no está dimensionando correctamente los efectos de la sequía en la zona oriental y mucho menos previendo la crisis alimentaria internacional.
William Castillo, del consejo directivo de CEICOM, dijo que el informe preliminar presentado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), es bastante limitado sobre los impactos de la sequía en la zona oriental del país.
La “cuantificación se cifraba en uno punto, un millón de quintales de maíz blanco perdido totalmente que podían llegar hacer dos millones 100 mil quintales, en un escenario extremo como le llaman ellos ”, manifestó Castillo.
Castillo considera, que la valoración de las pérdidas por parte de las autoridades del MAG es también una subestimación; ya que según el informe las pérdidas se estiman en 16 millones de dólares.
“Puesto que parte del supuesto que el quintal de maíz blanco se valora a un precio de $7.60, nosotros, cuantificándolo al precio promedio que se tenía del quintal de maíz blanco en la zona oriental al 21 de agosto 2012, que era $18.25, obtuvimos un cálculo de una pérdida de 38 millones 325 mil dólares”, agregó Castillo.
El directivo de CEICOM aclaró que en este cálculo no se ha tomado en cuenta las afectaciones de maíz blanco en otros departamentos, así como también las pérdidas en frijol y sorgo que se cultiva mucho en la zona oriental y otros cultivos como las hortalizas.
Castillo aseguró que para reducir los efectos de la sequía es importante y urgente que el gobierno decrete situación de emergencia para las familias campesinas por la amenaza de hambre ante la pérdida de sus cosechas.
“A mediano plazo y a largo plazo es necesario transitar hacia una agricultura sostenible basada en la pequeña producción campesina”, agregó Castillo. Asegurando que para ello, se requiere de parte del Estado que facilite el acceso a semilla nativa, créditos, tierras, tecnología de riego, entre otros aspectos.
También dijo que es necesario e importante avanzar en una política de soberanía alimentaria que conlleve políticas públicas y leyes que garanticen el derecho a la alimentación de la población en general.



