Por Miguel Sánchez
Santiago/AFP
La Justicia chilena paralizó este la construcción de la termoeléctrica Castilla, la más grande de Sudamérica, que gestionaba la empresa MPX del multimillonario brasileño Eike Batista, proyecto que enfrentaba críticas por su impacto medioambiental.
En un fallo unánime e inapelable, la Corte Suprema acordó "confirmar la sentencia de la Corte de Apelaciones de Antofagasta del 6 de marzo de 2012", que había ordenado la paralización de las obras acogiendo un recurso judicial presentado por pobladores de Totoral, en la región de Atacama (norte), que estiman la central contaminará su entorno.
La Termoeléctrica Castilla iba a generar 2.100 MW a base de carbón y más 254 MW en plantas adjuntas con combustión de diesel.
La obra buscaba dar respuesta a la creciente demanda de energía de las grandes mineras asentadas en el norte de Chile, pero enfrentaba una serie de demandas medioambientales.
Instalada en una zona de rica biodiversidad, cercana a la reserva natural de Punta Cachos -que alberga colonias de tortugas marinas, poblaciones de pingüinos y lobos marinos, entre otras especies-, sus vecinos creen podría generar un grave daño ambiental.
En su resolución, la justicia determinó que el estudio ambiental que había permitido la construcción de la central era ilegal y decidió dar la razón a los demandantes al estimar que Castilla "atenta contra el derecho a vivir en un medio ambiente libre de contaminación de los recurrentes".
"El proyecto es contaminante e ilegal, al igual que el procedimiento que se hizo para su aprobación", comentó a la televisión estatal Lucio Cuenca, del Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales.
En su fallo, la Corte Suprema cuestionó que MPX presentara de forma separada los informes de impacto ambiental de la termoeléctrica y el puerto que surtirá de forma exclusiva a la central de carbón y diésel, declarando el procedimiento "ilegal", de acuerdo a la legislación chilena.
"Lo que aquí se cuestiona es que tanto el Proyecto Puerto como el Proyecto Central Termoeléctrica son en realidad uno solo, y que la presentación a evaluación en forma separada, vulnera la ley", señaló el fallo.
En caso de querer prosperar con el plan, MPX deberá presentar un nuevo estudio de impacto ambiental que considere los dos proyectos en forma conjunta y su conexión para la transferencia del carbón y de petróleo, lo que podría tardar unos dos años, según estimaciones de abogados.
"Si los titulares del proyecto quieren implementar este proyecto, no van a poder considerar que la termoeléctrica y el puerto son un sólo proyecto", explicó a la prensa el abogado Alvaro Toro, representante de los habitantes de Totoral, vecina a Punta Cachos.
El gobierno chileno, por su parte, conminó a MPX a respetar el fallo de la Corte Suprema y a acatar su resolución.
"Los fallos de la justicia se respetan y se acatan y si la Corte Suprema ha señalado que el proyecto Castilla tiene que estar sujeto a revisión y replanteamiento de sus análisis medioambientales, obviamente que así se tiene que hacer", dijo el portavoz del gobierno, Andrés Chádwicl, en conferencia de prensa.
La decisión judicial paralizó definitivamente Castilla que, con 4.400 millones de dólares, es una de las mayores inversiones en el exterior de Eike Batista, el multimillonario brasileño que creó el grupo empresarial EBX -al que pertenece MPX-, dedicado a la minería, energía, exploración de petróleo, construcción e industria naval.
Batista es considerado uno de los hombres más ricos del mundo con un patrimonio cercano a los 30.000 millones de dólares.
El fallo contra Castilla se suma a anteriores decisiones de la Corte Suprema de Chile, que ha paralizado otros proyectos energéticos como la hidroeléctrica Río Cuervo, ubicada en la Patagonia chilena y que fue suspendida por ignorar un informe de impacto ambiental.
Chile, primer productor mundial de cobre e importador neto de energía, requiere doblar su producción eléctrica en la próxima década para hacer frente a millonarias inversiones mineras.



