ANTIGUA Y MÍSTICA ORDEN ROSACRUZ
Gran Maestro de la Gran Logia de AMORC de Habla Francesa
(No. 8 y final)
Una enseñanza conocida por muy pocos
Respecto de la palabra “mística”, es oportuno precisar brevemente el sentido de la palabra “esotérico”. Aún en ésta, a menudo se le da a ese término un sentido peyorativo para no decir negativo. En realidad, designa a una tradición, una práctica o una enseñanza que es conocida sólo por un pequeño número de individuos, no porque sea secreto sino porque son pocas las personas que se interesan en ello.
Visto bajo este ángulo, es cierto que AMORC es un movimiento esotérico, lo que explica el por qué sus miembros son relativamente poco numerosos y por qué es poco conocida por el gran público. A la inversa, las religiones son llamadas esotéricas, puesto que se dirigen a las masas y son seguidas por numerosos fieles. Dicho esto, notarán que la mayoría de ellas han dado nacimiento a corrientes esotéricas que les son propias y cuyo número de adeptos es limitado: el Kabalismo para el Judaísmo; el Johanismo para el Cristianismo; el Sufismo para el Islam. En el sentido tradicional, el esoterismo no tiene nada de peyorativo, sino que constituye un campo de Conocimiento a parte entera. De ahí el interés que le asignan eminentes historiadores.
Por qué AMORC es un movimiento filosófico
A partir de ahora, usted, apreciado lector, sabe por qué AMORC es un movimiento filosófico, iniciático y tradicional, y también en qué es místico y esotérico. Si se tuviese que recordar una sola cosa a este respecto, sería que es una Fraternidad mundial, compuesta por hombres y mujeres de todas las razas, clases sociales y religiones. En una época en que el individualismo prevalece y cuando el nacionalismo es aún muy marcado, esta apertura de espíritu merece ser señalada. De igual forma, AMORC demuestra su humanismo y su voluntad de contribuir a la elevación de las consciencias. Eso no quiere decir, naturalmente, que detente la Verdad ni que quienquiera que siga su enseñanza está asegurado de conocer todo sobre todo ni de llevar una vida desprovista de todos los problemas. Pero, al menos tiene el mérito, independientemente de la enseñanza que perpetúa, de ser un vector de tolerancia, de armonía y de paz.
Para concluir, es bueno citar el extracto de un texto de Coménius, célebre Rosacruz del siglo XVII, considerado en nuestros días como el Padre espiritual de la UNESCO. Esta cita resumen perfectamente lo que siempre ha sido el ideal Rosa-Cruz:
“Deseamos que todos los seres humanos, juntos o tomados aisladamente, jóvenes o viejos, ricos o pobres, nobles o plebeyos, hombres o mujeres, puedan plenamente instruirse y llegar a ser seres acabados. Deseamos que sean perfectamente instruidos y formados, no sólo sobre tal o cual punto, sino igualmente sobre todo lo que permite al hombre realizar integralmente su esencia; de aprender a conocer la Verdad; a no estar equivocado por falsos semblantes; a amar el bien y a no ser seducido por el mal; a hacer lo que se debe hacer y a guardarse de lo que hay que evitar; a hablar sabiamente de todo con todo el mundo; en fin, a siempre tratar las cosas, los hombres y Dios con prudencia y no a la ligera y a nunca separarse de su meta: la felicidad”.



