Esther Alvarenga, Coordinadora General de Probúsqueda.
Geovany Molina
Redacción Diario Co Latino
“Pro búsqueda es un símbolo de fortaleza y compromiso, es símbolo de ser militante de los derechos humanos”, así define Esther Alvarenga, la asociación a la cual pertenece. Esther es la coordinadora general de Probúsqueda, una organización fundada por el Sacerdote Jesuita Jon Cortina, ante la negativa de los anteriores gobiernos de aceptar que existió una práctica sistemática de desaparición forzada, lo cual evitaba un reconocimiento y reencuentro de las víctimas que fueron separadas de sus familias durante el conflicto armado.
A dieciocho años de su fundación, Probúsqueda ha resuelto 377 casos de desaparición forzada, logrando reencontrar a niños y niñas, hoy adultos, que fueron separadas de sus familias en diferentes circunstancias.
El camino recorrido no ha sido fácil para la organización, pues han tenido que luchar contra corriente. La justicia que durante años les fue negada a las víctimas por las instituciones del estado, ha sido reconocida por instituciones internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
- ¿Cómo nace Probúsqueda y con qué objetivos?
Bueno, Probúsqueda se constituye a nivel jurídico el 20 de agosto 1997, pero nace desde 1994; sin embargo, habían familiares que ya empezaban la búsqueda solos desde 1993, estas familias se acercan a las instituciones del estado para que les ayudaran y que asumieran la responsabilidad de la búsqueda de los niños y niñas que habían desaparecido en los cantones del departamento de Chalatenango, en el operativo de limpieza conocido como “La guinda de mayo”. Ahí desaparecieron a más de cincuenta niños, entre ellos las niñas Ernestina y Erlinda Serrano Crúz…
- Casos emblemáticos para Probúsqueda
Sí, hay mucha gente que se preguntará ¿Por qué solo este caso? Y la respuesta es porque estos casos fueron los que se presentaron en la Fiscalía y en los Juzgados de Primera Instancia en Chalatenango, y nosotros retomamos este caso dado que las instituciones del estado, no solo no hicieron acciones diligentes sino que archivaron los expedientes y acusaron a los familiares de ser responsables de la desaparición.
- ¿Trataban de desligar al ejército de ese hecho?
Claro, entonces tomamos un caso en donde hubo negligencia de la investigación y retardación de la justicia por parte del estado, era el caso más idóneo en ese momento para ir al sistema de justicia internacional cuando aquí hay negación de la justicia, pero además hay negación de lo hecho, porque cuando este caso se lleva a la Corte Interamericana el estado se empeñó por negar que las niñas existieron para evitar la sentencia y que se reconociera que habían más niños desaparecidos, que era un invento de Probúsqueda y que las familias estaban interesadas en que el estado les diera dinero.
- Luchaban como un pez que va contra la corriente
Así es, pero Probúsqueda desafió esos grandes obstáculos…
- ¿Bueno, pero de esa lucha han cultivado frutos?
Uno de los mayores logros que pro búsqueda ha alcanzado, es lograr una sentencia condenatoria contra el estado y que la justicia internacional se puso del lado de las víctimas. Esta sentencia sentó precedentes históricos porque no solo es que pro búsqueda alcanzó estos resultados; sino que fue de beneficio para el país, esto motivó también a otras organizaciones para que sepamos aprovechar el mecanismo centroamericano de justicia que son instancias a las que se puede recurrir cuando en el país no hay operativización de la justicia en crímenes de guerra, porque la desaparición forzada es considerada como un crimen de guerra y de lesa humanidad.
- ¿Y esta sentencia de la CIDH, que implicaciones tiene para el país?
Primero, que queda en evidencia ser un país que no aplica la justicia cuando hay instituciones destinadas a esto y también evidencia que aquí no se quiere trabajar los delitos de desaparición forzada y que se protege a los criminales y no a las víctimas. Nosotros estamos en proceso de judicialización de otros casos, tenemos de nuevo una sentencia emitida por la CIDH en tres casos distintos que la comisión interamericana los acumuló para demandar al estado ante la Corte, denominado “Casos Contreras y otros” significa que son tres familias: los hermanitos Contreras, las hermanas Mejía Ramírez y la familia Rivera Rivera.
- ¿Y cuál fue la resolución por este nuevo caso?
Ahora el estado es condenado de nuevo por el delito de la desaparición, porque en esa sentencia la Corte condena al estado de El Salvador porque cometió un patrón sistemático de desaparición forzada; es decir, que reconoce que aquí existió esa práctica y eso nos posibilita fundamentar otros casos de desaparecidos y que no se ponga en duda que estos niños desaparecieron durante el conflicto.
- Algo que no se quiso reconocer en gobiernos anteriores…
Correcto, es algo que no quiso reconocer el estado en estos años que Probúsqueda tuvo de lucha por la justicia en administraciones anteriores.
- ¿Y cuál es la actitud del gobierno del Presidente Funes en este tema?
Mire, hay que reconocer la buena actitud que tiene este gobierno; primero, de reconocer que se dieron estos hechos y darle valor al testimonio de las víctima, eso es importante, se reconoció este fenómeno (y) le pidieron de una sola vez allí perdón, en este caso a Gregoria Emilia Contreras que era la persona que estaba siendo testigo de la práctica de desaparición. Este caso es más contundente porque teníamos el testimonio de una joven encontrada de los niños Contreras y fue un testimonio fidedigno.
- ¿Cómo se ha coordinado con la Comisión Nacional de Búsqueda de niños y niñas desaparecidos?
Hasta septiembre de 2011 tuvimos una coordinación donde Probúsqueda dio propuestas significativas para la instalación de esta comisión, incluso, propuso algunas personas que conociendo como se trabajaba en Probúsqueda y conociendo el comportamiento de algunos elementos de la Fuerza Armada que no proporcionaba información, pudiera ya facilitar la investigación y resolver casos. Pero nos hemos dado cuenta que nosotros somos una organización de la sociedad civil y que ellos son una comisión de búsqueda del estado y que tienen que tener independencia, lo cual no indica que estemos adentro o afuera, pues al final esto es fruto de la lucha incansable de los familiares.
- ¿Quién es Jon Cortina en la organización?
Para nosotros Jon Cortina sigue siendo un símbolo de vida, de fuerza, de compromiso, es un símbolo para no claudicar en esta causa. El Padre Jon Cortina, incluso, murió haciendo una actividad de Probúsqueda, y nosotros hemos asumido ese reto, a pesar que nos puso en aprietos la parte financiera, pues el padre Jon era el que gestionaba, es decir, la cara visible de la organización. Por eso mismo yo, asumo el rol de ser militante de los derechos humanos, aunque a ciertos sectores no les agrade el trabajo que realizamos.
- Bueno, si bien es cierto que existen sectores que han entrampado este camino, también hay entidades o personas que han contribuido a la causa, ¿no?
Hay que agradecer la colaboración de la sociedad civil, de algunos ex militares, soldados, agentes que nos permitieron localizar a niños y niñas, también reconocer la valiosa cooperación internacional que han creído y confiado en esta labor encomiable que realiza Probúsqueda, y me refiero a la base organizada de víctimas, porque Probúsqueda se define como un conglomerado de víctimas de niños y niñas desaparecidas, no somos los técnicos, son ellos; reconocemos también el aporte de la Alianza de Médicos de Antropología y Genética Forense, quienes nos han ayudado a construir el banco de perfiles genéticos con el que cuenta Probúsqueda y que es uno de nuestros mayores éxitos.
- ¿Cuál es el mensaje que como organización quieren trasladar a la sociedad?
Es bien importante hacer el llamado en esta nota a jóvenes o familiares que saben que hay niñas o niños adoptados por otra familias o ellos son desaparecidos, que se acerquen a la Asociación para tomarle un ADN e incorporar su perfil al banco de perfiles genéticos y que probablemente con sus muestra podríamos localizar a un niño o una niña más.
También expresar que la lucha de la Asociación Probúsqueda no debe ser de los familiares, ellos ya han sufrido demasiado, la lucha debe ser de toda la sociedad salvadoreña y muy especialmente deberíamos tener el ofrecimiento de los involucrados en las desapariciones que no solo es la Fuerza Armada, sino también de aquellos actores que se involucraron en realizar trámites de adopciones que nos hacen perder más la evidencia de donde se pueden encontrar estos niños; es tiempo ya que la sociedad civil se acerque y colabore con estas víctimas que han sufrido por más de 30 años.



