María Silvia Guillén, Directora de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD). Foto Diario Co Latino/Archivo
Beatriz Castillo
Redacción Diario Co Latino
De “doble moral”, así tildó la directora de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), María Silvia Guillén, a las diferentes gremiales que han criticado al nuevo Presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Salomón Padilla, por su vinculación al FMLN.
El presidente ha sido cuestionado e, incluso, algunas gremiales que han mostrado su inconformidad, han amenazado con interponer una demanda de inconstitucionalidad por el acuerdo de nombrarlo presidente.
Padilla confirmó que su inclinación política es de izquierda, que ha trabajado como asesor y gerente para la alcaldía de Soyapango y ENEPASA, pero que eso no le impedirá ejercer “imparcialmente” su gestión al frente de la CSJ.
Sin embargo, Guillén argumentó que estas críticas “son sin límite, ya que aquí la mayoría de presidentes de las CSJ han llegado a responder al poder político y económico, lo que nunca hicieron es decir que lo estaban haciendo”.
Para la titular de FESPAD, el hecho de que Padilla aceptara su afinidad política de izquierda se debe de reconocer como muy bueno, porque eso “nos va a obligar a todos a vigilar su objetividad, como lo he dicho siempre”.
Incluso, reconoció que la mayoría de los presidentes que han ejercido en la CSJ han respondido a intereses; “entonces, que no vengan las gremiales con esa doble moral, como todo se hacía bajo la mesa y viene alguien y lo dice tan francamente vienen y se asustan, pero que no se asusten”, sugirió la abogada.
Guillén, incluso, dio su voto de confianza a Padilla y espera que su trabajo al frente del órgano judicial sea “objetivo, imparcial y que vele por la justicia, para que en el país sea pronta”.
Luego de llegar a un acuerdo político, ARENA, FMLN, GANA, PES, CN y CD, con la intermediación del Presidente de la República, Mauricio Funes, se procedió a la ratificación de los magistrados electos en 2006 y abril de 2012, con lo que se acataban los fallos de la Sala de lo Constitucional, y con ello retomó la tranquilidad en la CSJ y el trabajo de las Salas.
Luego de superar los conflictos entre la Asamblea Legislativa y la CSJ, FESPAD lamentó que se tuvo que pasar dos meses de crisis, sufrir un deterioro de la institucionalidad del Estado, de las instituciones, para llegar al final a cumplir las sentencias de la Sala de lo Constitucional.
“Pero, nos parece que estamos en un momento en el que se comprueba que el máximo tribunal en materia constitucional es la CSJ”, sentenció.



