Molinos de El Salvador (MOLSA) denunció a UNIMERC de El Salvador S.A. por supuestas prácticas anticompetitivas.
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
Autoridades de la Superintendencia de Competencia (SC) declararon inadmisibles las denuncias interpuestas por MOLSA y GUMARSAL, por supuestas prácticas anticompetitivas en el mercado de la producción y distribución de la harina de trigo.
No obstante, la SC iniciará una investigación previa con el propósito de obtener cuanto antes elementos que pudiesen constituir posibles indicios del cometimiento de prácticas anticompetitivas.
“La SC iniciará una investigación de oficio en el mercado de harina de trigo. La institución cuenta con la información recabada del caso contra MOLSA y HARISA por acuerdo entre competidores (sancionado en 2008) y con la que está siendo publicada en los medios de comunicación”, manifestó Francisco Díaz Rodríguez, Superintendente de Competencia.
El 29 de junio 2012, Molinos de El Salvador (MOLSA) denunció a UNIMERC de El Salvador S.A. por supuestas prácticas anticompetitivas de abuso de posición dominante, consistente en vender con pérdida o vender a pérdida, con el propósito de eliminar a MOLSA como competidor en el mercado nacional de harina de trigo.
Posterior a ello, la empresa Agroindustrias Gumarsal S.A. de C.V., presentó una denuncia por supuestas prácticas anticompetitivas de abuso de posición dominante y acuerdos entre competidores contra tres empresas del sector.
Debido a ello, la SC luego de analizar la documentación presentada por las empresas denunciantes y de prevenirles para que completaran la información, determinó que las denuncias no reunían los requisitos legales para su admisibilidad y que existían deficiencias argumentativas para admitirlas.
Pese a que las denuncias no fueron admitidas, la Superintendencia cuenta con información del mercado de harina de trigo derivada del procedimiento sancionador contra MOLSA y HARISA por acuerdo entre competidores y con la que está siendo publicada en los medios de comunicación.
Producto de ello, la Superintendencia de Competencia investigará oficiosamente dicho mercado, con el propósito de obtener cuanto antes elementos que pudiesen constituir posibles indicios del cometimiento de prácticas anticompetitivas.



