Luis Ríos
El mismo sueño. La misma ilusión. Similar planificación. El Salvador inició hace 10 años un trabajo parecido al que México, había comenzado hace 20, para cambiar su fútbol. La gran diferencia fue que ellos continuaron. Nosotros no.
La medalla de oro conseguida por los aztecas en los Juegos Olímpicos de Londres, así como otros grandes triunfos mundiales en selecciones menores, no son producto de la casualidad. Es el fruto de la visión de un grupo dirigencial y técnico de la Federación Mexicana de Fútbol (FEMEXFUT), que en la década de los 90´, inició el “Plan Nacional de Desarrollo del Fútbol de México”.
Los desastres futbolísticos en la eliminatoria del Mundial de España 82, dieron paso a importantes transformaciones que cambiaron completamente el manejo técnico de las ligas menores, escuelas de fútbol y las canteras de los equipos profesionales del fútbol federado de México.
Eso permitió, la creación y desarrollo de ese “Plan Nacional”, donde uno de sus principales componentes, fue el área de la capacitación de entrenadores de fútbol.
Después de muchos estudios y consultas, se presentó como parte de ese Plan, en el año 2000, el programa denominado “Modelo Académico. El Fútbol Formativo”, siendo Presidente de la FEMEXFUT, el Ing. Juan José Leaño Alvarez del Castillo.
Ese documento, que se diseñó bajo la responsabilidad de la Escuela Nacional de Entrenadores Amateurs de México (ENEA), fue elaborado por grandes maestros del fútbol mexicano, entre ellos Raúl “El Güero” Cárdenas de la Vega, quien fue profesor de varios de nosotros y amigo de la Asociación de Entrenadores de Fútbol de El Salvador (AEFES).
La ENEA certifica académicamente al “Instructor Formativo” de la Federación mexicana, ya que dicha Escuela está bajo control escolar de la Dirección General del Sistema de Capacitación de México. Allí se gradúan los entrenadores que laboran en el fútbol menor, pero además, es un pre-requisito para ingresar a la Escuela Nacional de Directores Técnicos de México (ENDT), donde se titulan los técnicos del fútbol profesional.
Varios miembros de AEFES, recibimos en el Centro de Capacitación del Fútbol Mexicano (CECAP), una amplia capacitación sobre toda esta estructura administrativa, el modelo académico del fútbol formativo y el pensum de estudios de los instructores amateurs, cuyos documentos nos fueron entregados sin ninguna restricción, por las autoridades de la FEMEXFUT.
Muchos de estos contenidos se tomaron en cuenta para la elaboración de nuestro “Plan Nacional de Desarrollo de Fútbol”, que inicio 2 años después (2002), la Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT), siendo Jefe del Departamento Técnico, el Prof. Víctor Manuel Pacheco. En dicho Plan, se incorporaron además otros aportes de la Real Federación Española de Fútbol y la Escuela Nacional de Entrenadores de Fútbol de España.
Supuestamente, el cambio también había comenzado en El Salvador, ya que AEFES por su parte, desde el 2001, ya había transformado todos los programas de capacitación de entrenadores con ese modelo de “instructor formativo” que trajimos de México, mientras simultáneamente, luchábamos por crear nuestra propia Escuela Nacional de Entrenadores de Fútbol (ENEFES), con el aval del Ministerio de Educación y de la FESFUT.
El sueño duró poco, ya que de nuevo en el 2002, viejas figuras de antaño, retomaron el control de AEFES y regresaron a los cursos anteriores, donde se “facilitaba” la graduación de los entrenadores de fútbol.
La FESFUT, en el 2003, adopto dentro de ese Plan, el programa de entrenamiento “Fútbol a la Medida del Niño y del Adolescente”, del alemán Horst Wein, que también “se tiró a la basura” en el 2006.
También en el año del 2005, la FESFUT, hizo realidad, juntamente con AEFES, la creación de la ENEFES, pero de igual forma, ese acuerdo federativo fue dejado sin efecto en esa misma administración de Rodrigo Calvo.
Realmente vale muy poco, es molesto y tedioso, repetir siempre la misma queja sobre ese malogrado Plan. Sin embargo, Julio Adrian Padilla, miembro del actual Comité Ejecutivo de la FESFUT, me preguntó el pasado fin de semana en el Estadio Las Delicias, de Santa Tecla: ¿Donde estaríamos en este momento, si se hubiera continuado con ese Plan Nacional de Desarrollo del Fútbol?
En todos los documentos citados, se hace énfasis en la necesidad de especializar el trabajo en las ligas menores, porque “uno de los grandes problemas que tiene la enseñanza del balompié, es que los formadores-entrenadores saben mucho de fútbol, pero no conocen al niño en su dimensión psico-física, su desarrollo biológico y su proceso de coordinación sicomotriz”.
El hecho de no tener los enormes recursos del fútbol mexicano, ni su infraestructura, no quiere decir que no tengamos un Plan, con el cual podamos mejorar el nivel competitivo de nuestro fútbol, para enfrentar con mejores opciones a rivales que si trabajan con una planificación.
Después de haberse abortado ese Plan, sin ninguna explicación, he hecho nuevas propuestas, a través de las ADFAS, a la FESFUT y al INDES, pero increíblemente nadie quiere hablar de “planes de desarrollo del fútbol”. ¿Por qué? No lo sé.
Señores de la FESFUT y del INDES, al menos lean la propuesta de los Centros Regionales de Desarrollo del Fútbol, un proyecto de talentos parecido a los programas de FESA, ya que con ello, al menos, distraerán un poco la atención de los enardecidos cientos de miles de aficionados, por aquello de si Costa Rica, nos llegara a dejar fuera de la eliminatoria mundialista para Brasil 2014.



