Texto y fotografía Néstor Martínez
Editor Trazos Culturales
Si esos son los colores del Paraíso, este debe ser más hermoso de lo que imaginamos, tal es el efecto de la obra del maestro iraní Mahmoud Farshchian, en las que, bajo una cuidadosa mezcla de religión, filosofía y arte, nos transporta a disfrutar por anticipado de los deleites tras dejar esta azarosa existencia.
Incluso los nombres de las obras nos revelan que el autor es un consumado artista en la interpretación de la Naturaleza, incluida la humana, y la religión, así la obra "El calor del amor" nos sugiere volver a nuestros orígenes, "El nacido en la Kaaba" nos transporta a la espiritualidad del Corán, "El profeta Abraham" nos invita en su arrobamiento místico a meditar en Dios, en "Para vivir" el autor sugiere la perfecta convivencia entre la creación de Dios y Dios mismo.
"Es un esfuerzo de la Asociación Cultural Islámica Shiita de El Salvador en conjunto con el Museo de Antropología “David J. Guzmán”. Tenemos un año de estar preparando esta exposición, básicamente se complica en el sentido de traerla desde el Medio Oriente es un poco engorroso, por los aeropuertos, por todo eso…. pero gracias a Dios estamos dando, pensamos tanto el museo como la Asociación, un gran aporte al país, ¿por qué, Néstor?, debido a que esta exposición ha sido observada en grandes museos de todo el mundo… Europa, Asia y los Estados Unidos, y ahora los salvadoreños tenemos la oportunidad de acceder a esta hermosísima muestra de arte islámico, precisamente pintura persa del Maestro Mahammud Parsha!, comenta Mustafá Al-Salvadori, responsable de la muestra.
Sí, ese arte mundial que ojalá contemplaran todos los salvadoreños, en especial porque es originario de una región de la que solo guerra nos trasladan los medios de comunicación, y más: una muestra en la tradición de los grandes artistas islámicos.
El Maestro
Acerca de su obra Wikipedia dice que "Mahmoud Farshchian es un maestro de la pintura persa. Nació en la ciudad de Isfahan el 24 de enero de 1930, en Irán, un lugar famoso por su arte y sus artistas, y fue aquí donde comenzó a aprender el arte, la pintura y la escultura.
Sus obras maestras han sido acogidas por varios museos y exposiciones en todo el mundo. Es el más modernizador del campo de las miniaturas, una forma de arte que se estableció por primera vez en la antigua Persia y más tarde se extendió a China y Turquía y otros países de Oriente Medio.
Su padre, un comerciante de alfombras, era un amante del arte que le inculcó el amor por las artes a su hijo. El joven Mahmoud mostró interés por ellas desde muy temprano edad y estudió bajo la tutela de Haji Mirza-Agha Emami, Rostam Shirazi y Bahadori Isa durante varios años. Después de recibir su diploma de la escuela secundaria de Isfahan para las bellas artes, Farshchian se traslado a Europa, donde estudió las obras de los grandes maestros de la pintura occidental. Allí estudió las técnicas para lograr el dominio de la forma y el color, y tras su regreso de Europa los trabajos de Farshchian reflejan una nueva dimensión de complejidad en la forma. En consecuencia, desarrolló un estilo artístico innovador con un atractivo universal.
A su regreso a Irán, comenzó a trabajar en el Instituto Nacional de Bellas Artes (que más tarde se convirtió en el Ministerio de Arte y Cultura) y, con el tiempo, fue nombrado director del Departamento Nacional de Artes y profesor de la Universidad de Teherán de Bellas Artes. Al mismo tiempo la fama de sus obras se extendió por todas partes más allá de las fronteras nacionales. Su obra ha sido exhibida en 57 exposiciones individuales y 86 exposiciones colectivas en Irán, Europa, América y Asia, y están representadas en diversos museos y en las colecciones más importantes del mundo. Ha sido galardonado con más de diez premios por diferentes institutos de arte y centros culturales. Tiene un doctorado en la pintura y el arte islámico iraní del Consejo Superior de Cultura y Arte.
Farshchian es el fundador de su propia escuela de pintura iraní, que se adhiere a la forma clásica, mientras que hace uso de nuevas técnicas para ampliar el ámbito de la pintura tradicional iraní. Ha dado nueva vida a este arte y lo ha liberado de la relación simbiótica que ha tenido históricamente con la poesía y la literatura, para darle una autonomía de la que carecía con anterioridad. Sus pinturas de gran alcance e innovadoras son dinámicas, expansivas y vibrantes con una atractiva fusión de lo tradicional y lo moderno, componentes de su estilo único de pintura.
Farshchian ha jugado un papel decisivo en la introducción del arte iraní a la escena artística internacional. Ha sido invitado a hablar y exponer en numerosas universidades e institutos de arte. Se han escrito seis libros e innumerables artículos han sido publicados sobre las obras de Farshchian".
Al-Salvadori comenta que "Uno de nuestros objetivos, pero aún no está concretado es que la llevemos a otros departamentos, por supuesto que sería grato que la gente del interior del país pueda acceder a ella en las escuelas, las casas de la cultura…
- … el Teatro Nacional de Santa Ana, el de San Miguel,...
… no importa el escenario que fuera, nosotros estamos dispuestos, siempre que haya una buena coordinación, a llevarla a todos los escenarios.
"El color del Paraíso" es el nombre de la muestra que estará expuesta en el Museo Nacional "David J. Guzmán" hasta el 8 de septiembre, desde las 8 de la mañana a las 5 de la tarde.



