ALicia y Ovidio Ramírez dueños de las cabras que llegan a San Salvador
Patricia Meza
Juan Carlos Villafranco
Redacción Diario Co Latino
Con la mañana todavía húmeda y a medio teñir del grisáseo de la madrugada, que poco a poco le da paso al sol, es transportada en la cama de un pick up, desde Rosario de La Paz, “Lucía” y 13 cabras más, para iniciar la jornada de lactancia desde las 5:30 a.m.
Al llegar a San Salvador el rebaño y sus pastores, los hermanos Alicia y Ovidio Ramírez, ofrecen a los capitalinos una bebida “altamente nutritiva”, la leche de cabra, poco consumida en el país.
Armida Martínez, de aproximadamente 50 años, llega puntualmente todos los días, de lunes a domingo, por su vaso de leche, a las cercanías del parque Hula Hula, del centro histórico de San Salvador.
“Esta leche me da fuerza y me mantiene ágil”, dice la mujer. La leche que toma Armida, no es una leche en polvo, tampoco es de vaca, ni de soya, mucho menos es leche que ha tenido algún proceso químico, la leche que le da fuerza y agilidad, proviene de las ubres de una de estas 14 cabras.
Todas las mañanas las cabras son transportadas a San Salvador. Luego son colocadas cerca del parque Hula Hula o a inmediaciones del Parque Infantil, y otras son “pastoreadas” sobre planchas de concreto del centro histórico.
En el Hula Hula, pareciera que los caprinos esperan pacientemente a que los transeúntes o clientes habituales requieran de la bebida calientita… acabada de ordeñar frente a los ojos del sediento consumidor.
La leche de cabra es una bebida que podría sustituir en algunos casos la leche de vaca, y según investigaciones rusas la leche de cabra podría aliviar y curar muchas enfermedades humanas.
En nuestro país, muy dado a las ilusiones, entre jovenes y viejos, respecto a los alimentos afrodisíacos, también a la leche de cabra le atribuyen este poder, al igual que al consomé de garrobo o a los cócteles de conchas o jugos de caña de azúcar.
La leche caprina está compuesta por agua, su aporte calórico es bajo por la cantidad de hidratos de carbono y grasas que contiene. Esta leche aporta proteínas, vitaminas y minerales, calcio y vitamina D.
Según datos recabados a través del internet, ayuda a prevenir enfermedades como la osteoporosis y también aporta vitamina B2 o riboflavina y vitamina A.
La producción de leche caprina tiene un lugar en la economía y representa el 1,6 % de la producción mundial de leche.
Alicia y Ovidio tienen más de dos años de dedicarse al negocio de la venta de leche. El horario de atención es de 5:30 a 8: 30. de la mañana.
La idea de vender leche de cabra surgió tras la invitación de un pastor evangélico, quien les invitó a ser parte de un negocio poco común, pero rentable.
Cuando empezaron a vender leche el vaso lo daban a 0.25 centavos de dólar, pero la crisis económica de los últimos años, donde hay que pagar gasolina, alimentación de cabras, el cuido de los animales, entre otros costos, ha elevado el precio a un dólar.
La gente que pasa a sus trabajos observa curiosamente a las cabras que están en la calle listas para ser ordeñadas y cada una da entre 3 y cuatro vasos de leche.
Los hermanos Ramírez afirman que un total de 4 pick up transportan a por lo menos 30 cabras y que al llegar a la ciudad se distribuyen, en todo el centro histórico, para ofrecer esa leche a los salvadoreños, y ya, mas de alguno dijo que le servía para quitarse la cruda de la noche anterior.
Un aspecto a destacar es que los dueños de las cabras no quieren meterse en problemas con los impuestos municipales o con alguna sanción y afanasomente, cada día, limpian y barren el lugar donde han estado vendiendo la leche. Con esta peculiar forma de ganarse la vida, esta pareja de hermanos satisface a su clientela, que ansiosamente los espera, sin duda, cada día, en el mismo lugar.



