edgar alfaro chaverri
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Sí mis compatriotas, según dice el Suplemento Tres Mil de hace quince días, uno de mis versos predilectos, el que proclama: ¡Hasta la poesía siempre!, ha recalado ilegalmente hasta Washington D.C.; en realidad es hasta portentoso, porque yo, que a mucha honra soy su tata y su nana, apenas he llegado a Honduras y Nicaragua, y no me quejo, es sólo que el tal versito me salió tal vez más andalón.
Ojalá que a mi verso amado no me lo vaya a pillar la _migra_ y me lo prive del confort tan acostumbradoramente enfermizo de por allá, acusándomelo, como dice Roque Dalton, de ser uno de _los eternos indocumentados_ y me lo vayan a querer remitir por _esquinero sospechoso y con el agravante de ser salvadoreño_.
Y por favor, para en otran vex, como dice la majada, pónmele siquiera las comillas o sus cursivas negritas pa_ que no me lo confundan con otro ADN, ¿no ves que su concepto es claro, definido y diferente como yo?
Vieras cómo sudé para parirlo con dolor, y quizá como me salió tan chulo pues es comprensible que por todos lados me lo quieran adoptar, eso no está malo, pues como dicen, es como el mozote y se pega con facilidad, pero tiene nombre y apellido.
Vos pensaste que no tenía partida de nacimiento, y que sólo era de agarrar; mirá Carlitos, tenés que aprender a ser responsable, y pa_ que te ilustrés un poquito y dejés de andar de abusivo, leéte el Diario Co Latino del jueves 10 de febrero de 2005; allí te harás una pequeña idea de cómo se salvó de morir calcinado en un terrible incendio; ¿o sólo leés el Co Latino cuando te publican alguna de tus disertaciones en la estancia diplomática? También podés ir a ver al CNR.
Como dice mi amigo Dagoberto Gutiérrez: _¡Mirá qué belleza!_, porque tenés que llegar a la almendra para no quedarte en la cáscara del ser cuzcatleco. Como dice otro amigo: _Seamos serios_; ahí dejámelo que camine y aprenda solito, no me lo estés poniendo de adalid que todavía está de teta.
Acordate que Menen Desleal dice: _Cho cuidado, chas racias_; y como digo yo con mucha dignidad, aunque no me creás que es mío: ¡Hasta la poesía siempre!
Postdata: Saludáme a tus comparzas, que no te enganchen y te dejen solo, porque si no aguantan pa_ qué se meten, ¿o es porque no les gusta ver ojos bonitos en cara ajena?
Ojalá _mi hermano_ (como me decís en el correo), que nos veamos en otro Turno del Ofendido y si no vas a ocupar mi dirección postal y mis números telefónicos, pues me los devolvés sin chirria, al cabo que si vos querés como dice don Chico: _Seguimos siendo amigos_. O quizá mejor no, porque ustedes son 3 hermanos muy lejanos de verdad, entonces para qué.