Indígenas de Izalco son beneficiados con una jornada médica, ejecutada por la organización canadiense Médicos Voladores, FUDECOM y Asociación Marranitos.
Josué Parada
Redacción Diario Co Latino
El local de la Alcaldía de la comunidad indígena de Izalco, cambió de matices. Dejó de lado las ceremonias ancestrales, la fiestas de cofradías y se convirtió en un centro de atención médico. Al ritmo de la tradicional marimba de arco, cohetes de vara y la hospitalidad que caracteriza a los izalqueños, fueron recibidos lo médicos nacionales y extranjeros.
La Organización de origen canadiense, Médicos Voladores, personal de la Fundación para el Desarrollo Comunal y Municipal, FUDECOM y la organización Marranitos organizaron una jornada médica, cuyo objetivo era que las personas de la comunidad de escasos recursos y que padecieran alguna enfermedad fueran beneficiadas con consulta general, odontológica, servicio de rayos X, laboratorio clínico, pequeñas cirugías, servicio de oftalmología y entrega de lentes. Todo completamente gratis.
“Estamos alegres de estar aquí, ayudando a la gente salvadoreña. Por lo que he visto todo está muy bien organizado, la gente muy amable y muy paciente”, expresó Rodrigo Nell, director de diagnósticos de la organización canadiense Médicos Voladores, una ONG fundada en 2008, que se dedica a ofrecer servicios médicos a poblaciones necesitadas y de escasos recursos. Han ayudado en Nicaragua y Haití.
En total, unas 40 personas entre médicos, técnicos y organizadores, participaron en la actividad, donde se vieron beneficiados alrededor de 300 izalqueños.
El calor y las condiciones del lugar bastantes diferentes a las de una clínica o un hospital, no fue obstáculo para que los médicos realizaran su trabajo atendiendo a los pacientes.
Mientras que la gente de la comunidad indígena se mostró agradecida por las consultas y mantienen la esperanza de que este tipo de actividades puedan repetirse.
“Esperamos que este sea el inicio. Esperamos platicar con ellos y solicitarle que en futuras ocasiones tomen en cuenta a la comunidad, ya que carecemos de recursos y es de gran beneficio para toda la gente que no tiene para pagar, mucho menos para comprar medicina. Espero poder tener eco en ellos para que en una próxima oportunidad puedan volver a visitarnos”.
Gonzalo Quele, llegó a pasar consulta por problemas de la vista. Además de la consulta, recibió lentes y medicinas, ahorrándose una gran cantidad de dinero, que quizá no hubiera podido pagar en otro consultorio.
“Por las cosas que he visto, esta bien. Vine a consultar por problemas de la vista, me examinaron y me dejaron lentes. Me he ahorrado una gran cantidad de dinero, es una gran ayuda”, manifestó.
En agradecimiento, la comunidad indígena compartió con los médicos platillos típicos, como la sopa de res, chocolate con pan y ticucos.



