La Iglesia Luterana de la Resurrección celebró con una misa los 16 años cumplidos de ¨la casa esperanza¨ donde le ayudan a las personas indigentes.
Leonor Cárdenas
Redacción Diario Co Latino
“Ama a tu prójimo como a ti mismo”, poniendo en práctica está frase bíblica, la Iglesia Luterana Salvadoreña, ayuda a cientos de personas indigentes que por diversas razones carecen de un lugar donde vivir.
Miradas tristes pero llenas de esperanza, rostros marcados por el paso de los años y cicatrices de una vida dura que va dejando en sus memorias el recuerdo de dormir noche tras noche bajo la luz de la luna, las fuertes lluvias o el insoportable frío. Es la historia de miles de personas que por diversas razones no cuentan con una vivienda digna o una familia con quien convivir.
“Yo vengo a la Casa la Esperanza, ahí al igual que todos me baño, descanso un rato, como, lavo mi ropa como lo hacemos todos los que no tenemos donde vivir. Ahí no estamos solos, nos hablan de Dios y nos dedican tiempo”, manifestó José Eliazar Hernández Martínez
Hernández asegura tener ya varios años de vivir en la calle y tener familia “el problema es que mis padres me trajeron a San Salvador cuando era pequeño, luego ellos murieron y quedé solo, en realidad mi familia no sabe que yo aun estoy aquí”, comentó Hernández, con una mirada triste y una voz entre cortada.
Pese a criarse en la calle, Hernández asegura haber aprendido varios oficios, los cuales en ocasiones le permiten ganarse honradamente algunos “centavitos”.
Aleida García, de 70 años de edad, es otra de las personas beneficiadas por la Iglesia Luterna, la cual a través de la Casa la Esperanza, brinda atención a las personas que viven en la calle.
“Yo voy con mis dos nietos, ahí pasamos en la mañana almorzamos y tratamos de aprender un poco de lo que nos enseñan, ya que se desarrollan diferentes talleres, eso nos ayuda bastante a ocupar el tiempo dejar de hacer cosas indebidas”, agregó García.
Desde hace 16 años, el Obispo Luterano, Medardo Gómez, inició con la obra en la cual albergan un aproximado de 100 personas entre niños, jóvenes y adultos mayores.
“Como iglesia hemos fundado el ministerio Amor y Solidaridad, dedicado a los indigentes del Barrio San Miguelito, tenemos una casa que se llama Casa la Esperanza, en la que se atiende a unas 200 persona que literalmente viven en la calle; la casa se abre para que ellos no hagan sus necesidades en la calle, puedan bañarse, lavar su ropa y al menos tener un tiempo de comida”, explicó el religioso.
Como parte de la festividad agostina dedicada al Divino Salvador del Mundo, la Iglesia Luterana también celebró con una misa de acción de gracia, impartida a las personas indigentes los 16 años del aniversario de la casa hogar, en la cual, según el Obispo hay muchas necesidades por solventar, las cuales, aseguró, podrían reducirse con el apoyo de las autoridades municipales y del gobierno central.
Son diferentes historias y necesidades las que cada una de estas personas enfrentan a diario, sin embargo, los une la necesidad de contar con alimentación, vestuario, atención médica, educación y servicios básicos de todo ser humano.
“Algunos de los alimentos que les preparamos son donados por personas caritativas, el ministerio se creó a iniciativa del Obispo, quien se conmovió al ver que casi todos los días amanecían uno o dos personas fallecidas en los alrededores de la iglesia. Él pensó que estas personas morían de hambre”, aseguró María Trinidad Olmedo Marroquín, responsable del Ministerio de Amor y Solidaridad Casa la Esperanza.



